Escudriñar el futuro

El 29 de enero 2024 Abril Gordienko publicó en La Nación un artículo denominado El departamento del futuro, con una sugerencia de que en la Asamblea Legislativa debería funcionar una unidad encargada de la visión hacia el futuro. Da muy buenos argumentos y valiosa información sobre algunos países donde tal innovación está operando. El artículo es sugestivo y podría ser una acción precursora de otras. Así que me parece útil hacer algunos aportes.

Me parece excelente que la Asamblea Legislativa haga una mejor gestión del conocimiento. Sin reelección de diputados, la Asamblea pierde cada cuatro años parte importante del conocimiento acumulado. Supongo que la unidad de Servicios Técnicos hace alguna gestión del conocimiento. Una unidad como la que sugiere Abril, sí que lo haría.

La autora habla con mucha razón de la diáspora intelectual como un recurso de prospección del futuro. Ya hay esfuerzos para conectar a esa diáspora con el hacer y pensar nacional, pero hay que hacerle más encargos y abrirle más canales. El tema me sugiere que también existen en Costa Rica las catacumbas intelectuales. Personas que, por no encontrar eco, se cansaron de andar comunicando sus opiniones ¿Cómo conectarlos también?  Hay también personas con profundos intereses políticos, es decir, preocupados por el bien común, pero quienes jamás se matricularían en un partido político. A esos también hay que conectarlos.

Sé que los buenos líderes pueden abrir rumbos de pensamiento a los pueblos. Pero sé que la visión de los líderes podría tener raíces en la manera de ser de sus pueblos. Si esperamos visión de futuro en los líderes, deberíamos cultivarla en todos los habitantes. Esta sería una tarea de la función educativa de la sociedad, de las familias, de las comunidades. Y no hablo de la función educativa del estado por dos razones. Una, porque en apenas cincuenta años, la educación universitaria privada transformó la educación superior. Y otra, porque siento en las vísceras que de esta postración educativa en la que estamos no nos va a sacar la acción del estado.

Tres cosas que sé sobre el futuro. Primero, que todos deberíamos preocuparnos por él, porque según Woody Allen, es allí donde vamos a pasar el resto de nuestras vidas. Segundo, que según Drucker la forma de enfrentar el futuro no es adivinarlo sino darle sentido futuro a las acciones presentes. Y tercero que la visión del futuro ha de ser un sueño realizable. Si no es sueño no vale la pena. Y si no es realizable, es puro cuento.   La visión es la energía potencial del agua que discurre cientos de metros más arriba. La acción es la turbina que transforma la energía del agua en electricidad. La tarea de los buenos líderes es colocar las turbinas y conducir el agua. 

Sugiero que para lidiar robustamente con el futuro la tarea educativa de la sociedad debería comenzar por aquí, haciendo contacto con algunas maneras de ser que nos mantienen chiquiticos, corronguitos y pura vida.

  1. Exigir es preferible a quejarse.
  2. Buscar soluciones es mejor que buscar culpables. 
  3. Los resultados son preferibles a las excusas.
  4. Mirar hacia atrás es perder energía. El pasado ya pasó.
  5. Culpabilizarse también es perder energía.
  6. La realidad es como es. No podemos modificarla. Pero sí podemos influir en ella. En vez de lamentarnos por una situación, buscar cómo influir.
  7. Hay que distinguir entre la realidad y las fantasías.
  8. Hay que ver lo que hay. No solo lo que falta.
  9. El mejoramiento es un camino que se recorre a base de pequeños pasos.
  10. Todos podemos contribuir si somos actores en vez de espectadores. Si somos arquitectos en vez de inquilinos.

Otros artículos relacionados

Este es el artículo de Abril Gordienko 

  https://lanaciondecostarica.pressreader.com/article/6843845719453106


Publicado

en

,

por