Milagros o trabajo sensato

La noticia aparecida en el periódico Universidad, no puede ser más linda, dos chicos quienes han finalizado su bachillerato en el Colegio Científico de Alajuela (CCA) obtienen nota perfecta en los exámenes de admisión, ella del ITCR. Él en la UCR.

Algo funciona bien, y lo digo sin sorna, en la educación pública. ¿Qué funciona bien? Bueno, según este indicio que ha hecho noticia, el Colegio Científico de Alajuela.

¿Por qué no tomarlo como modelo? ¿Por qué no crear una a una otras experiencias semejantes? ¿No sería esta una ruta más segura para salir del apagón educativo? Y si nos parece que tal colegio es difícil de emular, ¿No podríamos intentar emular el 50% de los rasgos saludables que tiene?

Supongo que habría que hacer una indagación sobre cuáles son los elementos de la realidad de este colegio, a los cuales se puede atribuir su éxito. No sé cómo hará esto un investigador en eficacia educativa. Como no lo soy, y para seguir compartiendo con los lectores, voy a decir cómo lo haría yo.

Conversaría con quienes más saben sobre qué es un buen profesor. Desde luego, no empezaría por los catedráticos de las escuelas de educación. Conversaría con los chicos. Así como decía Warren Bennis que quienes más saben sobre jefes son los colaboradores. También sería conveniente conversar con los padres. Algo se cuela desde los chicos hacia los padres en cuanto a cuáles son los profesores que son mejor ejemplo. Los que más motivan. Los que menos amenazan. Los que más apoyan. A quienes los estudiantes sienten más cerca. Los que hacen exámenes que no reflejan lo que el estudiante memorizó, sino que saben que lo que hay que evaluar, es la capacidad que el estudiante haya adquirido, para explicar en sus palabras lo que aprendió y para decir cómo puede aplicar eso conceptual o prácticamente.

Conversaría con los estudiantes de mejor rendimiento -no solo con los dos estudiantes ejemplares de la noticia- y los escucharía decir qué hacen con los profesores que no están entre los excelentes. ¿Cómo enfrentan su tarea de aprender cuando tropiezan con profesores medianitos o flojitos? Porque la realidad es que no me creo que en el CCA todos los profesores son excelentes. ¿Por qué no me lo creo? Porque en todo grupo de un cierto tamaño hay tres tipos de rendimiento, a saber, excelente, mediano y deficiente. Al respecto me parece que la tarea de un buen director o de una buena directora de colegio, es seleccionar profesores excelentes y desarrollar en los estudiantes la capacidad de aprender de los excelentes y de los flojitos. ¿O es que las interacciones de los egresados de un colegio serán solo con jefes, clientes, colaboradores, vecinos, parejas, políticos, proveedores, profesionales, hijos, todos excelentes? Prepararse para la vida no es aprender a llenar una factura o tomar una medida con un metro. Prepararse para la vida es prepararse para lograr vivir con plenitud en la viña del Señor, donde hay de todo.

Imagino que, en el CCA, si alguien hiciera una indagación, encontraría rasgos como estos:

  • Una buena directora que imagino tiene como meta elevar el entusiasmo de sus colaboradores y que conoce el a b c de su oficio. O más bien el A B C. 
  • Claridad sobre el propósito del colegio. No es la enseñanza. Es el aprendizaje. Si el colegio es bueno, los chicos aprenden a aprender.
  • Un supuesto básico sobre la capacidad de los estudiantes de elegir. Pueden elegir apuntarle a las calificaciones, o apuntarle a aprender a aprender. Pueden elegir ser parásitos dependientes de sus profesores o gestores de sus propios resultados.
  • Un convenio de amplia aceptación, que traslade la responsabilidad de la tarea de formarse, a los propios estudiantes. Esto no se decreta. Hay que construirlo y para hacerlo hay que desarrollar la capacidad de influir, de la directora, de los profesores y orientadores.
  • Un grupo de profesores donde la proporción de excelentes y buenos, con respecto a los flojitos, es más alta que en otros colegios.
  • Unas buenas prácticas sobre qué hacer con los profesores flojitos. ¿Cómo estimularlos, acompañarlos, desarrollarlos? ¿Cómo hacer control de daños, entendido como se entiende en la marina, donde denomina así al hecho de contener el daño sufrido por un buque, de modo que éste pueda seguir en movimiento? Si el profesor es flojo, que esté alerta el director y el orientador. Si el profesor es flojo, que los textos sean excelentes. O que el apoyo en técnicas de aprendizaje sea especial.  
  • Algún buen método para convertir a los padres de familia en aliados del colegio. Sin olvidar a los abuelos que también mucho pueden contribuir.
  • La ejecución de la actividad académica, desde diseñar objetivos, actividades de aprendizaje, manejar el aula, hacer pruebas, utilizar las pruebas de manera formativa, debe ser realizada apuntando a lo esencial, no como quien realiza un ritual o como quien cumple con una obligación que su superior está mirando. Así como la letra mata, las rutinas burocráticas vacías de espíritu, también.

De lo anterior obtendríamos algo como una prescripción sobre cómo robustecer colegios. Convirtámosla en un preparado que pueda ser ingerido. Pero no vayamos a distribuirlo en todos los colegios siguiendo un orden alfabético. Hagamos una encuesta de opinión entre quienes más conocimiento tengan sobre colegios, para saber cuáles tienen las condiciones precursoras como para que esta prescripción tenga el mayor impacto. Comencemos por ahí. Y sigamos en orden descendente.  

Lo que no debemos hacer es sentarnos a esperar un milagro, porque en el campo de la acción, esto no se hace, aunque creamos en la posibilidad de que ocurran.

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