Lucem aspicio

Publicado el 25 octubre, 2021
Categoría: Artículos, Desarrollo
Etiquetas: , , , , ,

Mientras fui estudiante en la UCR nunca reflexioné sobre su lema. Cuando formé parte de su cuerpo docente sí lo hice, especialmente cuando pensaba en las responsabilidades que la universidad tenía con el país. Ahora, lejos de ambas actividades y con nuevas perspectivas reviso cosas queridas. Y esta es una de ellas.

No sé cuál será la mejor traducción, la más rigurosa. Pero quisiera discurrir en torno a las traducciones libres, admitiendo incluso las que solo podrían tener significado para mí.

Lucem aspicio. Aspirar a la luz. Buscar la luz. Contemplarla. Admirar lo que la luz ilumina. Congratularnos por las fuentes de luz. Admirarlas e intentar reflejarla. Tender hacia la luz.  Dejarnos seducir por ella. Aplaudirla, pero tolerar las sombras. Convivir con ellas sin abrazarlas. Que la sombra nos mueva a valorar la luz.

Hay seres luminosos, que tienen luz de sí mismos; los iluminados son los que reflejan luces recibidas. Doy gracias por todos los seres luminosos e iluminados que se han cruzado por mi camino. ¡Cómo perdura su luz!

Reconozcámonos deudores de quienes dedican su tiempo y su energía a emitir o reflejar luz. Sintamos la ilusión de poder emitir un rayito de luz.  Aceptemos las sombras cuyo contraste nos hace más conscientes de la luz. ¿Llegaremos a ver un día sin sombras, lleno solo de luz? Empaticemos con aquellos que dejan perderse la luz. Con quienes parecen vivir despreocupados de ella. Con quienes prefieren las sombras. Con quienes no perciben mucha diferencia entre luz y sombras. 

Contemplar la luz no quiere decir no darse cuenta de dónde están las sombras. Hay que hacer una contemplación equitativa. No solamente ver sombras. No solamente ver lunares. Recuerdo el ejercicio en el cual el facilitador dibuja un círculo oscuro en una hoja de rotafolio blanco y pregunta a su grupo ¿Qué ven ahí? La mayoría dice que ve un círculo oscuro. ¿Por qué no ven de preferencia todo el resto de hoja blanca?

Podríamos presuponer la buena intención de los demás, aunque estén haciendo cosas destructivas. Podría ser que lo hicieran con la intención de construir. En vez de vivir en actitud de censura corrosiva, practicar el beneficio de la duda. Vemos las sombras cuando evaluamos a los demás con la idea de no dejarlos pasar, de bloquearlos, de castigarlos. Le falta. No puede. No sabe.  Mientras que la valoración apreciativa va en la dirección de decir le veo recursos como para aprender o lograr tal cosa. Le veo aptitudes para seguir mejorando.  Vemos lo que falta cuando nos preguntan qué te parece fulanito y diez palabras después de empezar decimos pero. Es muy buena persona, se esfuerza mucho, pero.  Y después del pero viene un inventario prolijo de las sombras que lo afectan.

Hay sombras en nosotros. Reconocerlas es muy importante. Algunas al reconocerlas se disuelven. Algunas reciben luz y la luz las mejora. Algunas estarán ahí con nosotros por los siglos de los siglos, porque hay cosas que no podemos mejorar. Hay nudos que no podemos desatar. Dolencias morales que no podemos sanar.  Pero entonces iluminemos nuestro propio interior para distinguir dónde están las áreas que reflejan la luz y dónde las áreas oscuras, las cuales más bien consumen, agotan, la luz.

Otro artículos relacionados

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *