Inflación de lecturas

Publicado el 10 mayo, 2021
Categoría: Artículos, Desarrollo
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La explosión de material escrito que ha ocurrido en los últimos años en parte gracias a la digitalización de la comunicación plantea la dificultad de mantenerse informado o actualizado.

Es necesario informar a las generaciones venideras. De esto depende su eficiencia. Pero en algunos temas, es necesario formarlas, porque de esto depende la sostenibilidad y eficacia de la sociedad. Algunas obras y algunos autores solo informan. Algunos conceptos informan y forman. La tarea de la educación es transmitir información básica, la cual va creciendo con el tiempo y formar en lo que atañe a la sostenibilidad personal y social. ¿Cómo podría ser sostenible una persona o una sociedad, por ejemplo, sin la sensibilidad por el derecho ajeno o sin la valoración de la iniciativa individual?  ¿Cómo resumir un conjunto de obras conservando lo básico de la información y lo básico de la formación? Me parece que es lo que se intenta hacer en una buena escuela de estudios generales.  Así que lo que sigue se refiere predominantemente a lo informativo, más que a lo formativo.

La Universidad de Oxford tiene una serie de libros denominada “Introducciones muy cortas a …” formada por libros concisos sobre temas particulares. Están dirigidas al público general, pero son escritas por expertos. La mayoría son libros de menos de 200 páginas diseñados como exposiciones balanceadas y completas de los temas. Desde hace mucho tiempo existe una serie francesa de presentación condensada de temas. Se denomina Que sais-je? Y en años más recientes, vimos aparecer publicaciones sobre diversos temas for dummies.

Cualquier lector de ensayos o de libros que no sean novelas, puede atestiguar que mucho de su contenido podría presentarse en menos páginas sin perder sino una pequeña proporción de su impacto. En novelas me llama la atención que The Journey de James Michener, un intenso relato de aventuras, ambientado cerca del Círculo Polar Ártico, según dice el autor, es el producto de un corte que hubo de hacer a su novela Alaska, por disposición de su editor. Si The Journey hubiera sido publicada según la intención original, hasta los lectores nos hubiéramos congelado.

Leer un resumen de un libro en 4 minutos, es preferible a desconocer totalmente su contenido. O leer una buena condensación en 10-20 minutos también lo es.

Suelo pensar que existe una inclinación a no tener cuidado con el tiempo de los lectores. Una columna en un periódico de tamaño tabloide se lee en 2-3 minutos. Un artículo extenso toma 3 o 4 veces ese tiempo. ¿Será posible aplicar a la lectoescritura el llamado principio de Pareto en el sentido de que en el 20% del espacio se podría comunicar el 80% del contenido significativo? O sea que un libro de 250 páginas se podría reducir, con una pérdida relativamente pequeña a uno de 50. Desde luego, hay excepciones. Todo el contenido de un buen libro de texto es en gran proporción esencial. Un libro de poesía, ni ninguno de los que leemos por placer, son resumibles. Imagínense resumir a Borges quien posiblemente lo que transmite son experiencias. Ilustro lo que denomino una experiencia con el ejemplo de que un buen hotel no es solo una habitación confortable sino una experiencia de cordialidad y un buen café no es un lugar donde venden café sino ambiente, servicio, confort.

Una solución al problema de abundancia de contenidos versus disponibilidad de tiempo viene dada por los audiolibros, los cuales se pueden escuchar mientras nos ocupamos de actividades rutinarias, como hobbies, conducción del automóvil o hacer ejercicio físico.

La utilidad marginal de llegar a saber algo que no sabemos, puede ser enorme. Para quien nunca escuchó hablar de Sócrates, llegar a saber que sostenía que solo sé que nada sé, y la provechosa reflexión a la que esa idea puede dar lugar, representa un enorme salto. Considerando el impacto que tiene un trozo de conocimiento debería existir una red social donde la norma sea transmitirnos cada día una idea potente, propia o ajena, con su debida sugerencia de articulación conceptual para que no sea una idea suelta, sino parte de un circuito neurológico. Eso para establecer conexiones y luego continuar tejiendo conocimiento, porque aprender no consiste en acumular sino en conectar.

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