Obras de arte

Publicado el 3 mayo, 2021
Categoría: Artículos, Desarrollo
Etiquetas: , , , , ,

Estoy leyendo “El infinito en un junco”, un conjunto de ensayos de Irene Vallejo sobre el escribir, la escritura, la lectura, la palabra. Irene Vallejo es una escritora española, Doctora en Filología Clásica. La estoy leyendo en voz alta, porque creo que lo merece. Y me tiene boquiabierto con su erudición, su estilo, su pasión por lo humano, como en esta digresión que me parece esplendorosa:

“Ante el eclipse de la vida ciudadana (… debido a la pérdida de identidad de las ciudades-estado griegas desencadenada por Alejandro Magno), ciertas personas decidieron dedicar sus energías a aprender; a educarse con la esperanza de permanecer libres e independientes en un mundo sometido; a desarrollar hasta el máximo posible todos sus talentos; a conseguir la mejor versión posible de sí mismos; a modelar su interior como una estatua; a hacer de su propia vida una obra de arte. Era la estética de la existencia que tanto impresionó a Michael Foucault cuando estudiaba a los griegos para su Historia de la sexualidad. En la última entrevista que concedió, fascinado por esa idea antigua, Foucault dijo: ´me llama la atención el hecho de que, en nuestra sociedad, el arte se ha convertido en algo que atañe a los objetos y no a la vida ni a los individuos. ¿Por qué un hombre cualquiera no puede hacer de su vida una obra de arte? ¿Por qué una determinada lámpara o una casa pueden ser obras de arte y no puede serlo mi vida? `”

Lo intentamos. Veo las calles llenas de ciclistas. Espero que no sea sólo una moda sino una apuesta a favor de su salud cardiovascular y emocional. Veo las escuelas llenas de estudiantes ojalá no solo cumpliendo un trámite o apuntando a obtener una licencia para ganarse la vida sino apostando a que de ello emergerá un mejor ser. Veo personas que se disculpan: vieron que estaban equivocadas y reconocen que la pertinacia solo hace daño. Veo artesanos dándole un último retoque a lo que les hemos comprado, aunque ya les habíamos pagado. Veo agricultores desyerbando a mano para quitar esas yerbillas que nacieron ayer.  Veo médicos y paramédicos olvidándose del tiempo y del cansancio para seguir dando la lucha contra la pandemia. Veo a las madres atendiendo su teletrabajo mientras su hijo dialoga con su maestra en una tableta.  Veo a los participantes de las reuniones que atiendo, haciendo lo posible por mejorar la visión que tienen sobre un asunto, la cantidad y calidad de hechos que toman en cuenta, la calidad de las decisiones que toman.

Alto. Deténganse. Eso que hacen, no solo lo hagan por las cosas, por el resultado, por el producto. Al hacerlo, están esculpiéndose a sí mismos. Están dándole más sentido a esa porción de ser que es cada uno de ustedes, están, como dice Irene Vallejo, modelando su interior como una estatua. Están haciendo un acto artístico. Están cumpliendo con lo que creía Ortega y Gasset: “… que todo hombre superior ha tenido esta facultad de asistir a su propia existencia, de vivir un poco inclinado sobre su propia vida, en actitud a la vez de espectador exigente y de investigador alerta, pronto a corregir una desviación o un desperfecto, presto al aplauso o al silbido. Y esto debe ser la vida de cada cual: a la vez un armonioso espectáculo y un valiente experimento”.

Tengamos a mano esta llamada a tomarnos en serio la permanente oportunidad de mejorar, de florecer, desde la situación y circunstancia en la que estemos.

 

Otros artículos relacionados

https://alvarocedeno.com/2021/03/01/redisenar-la-vida/

https://alvarocedeno.com/2005/12/26/pastorear-el-ser/

https://alvarocedeno.com/2000/09/04/para-donde-vamos-internet/

https://alvarocedeno.com/2008/12/29/arcoiris-20091/

https://alvarocedeno.com/2017/09/11/ladrillos-o-proyectiles/

 

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *