Inteligencias cristalizada y fluida

Publicado el 7 diciembre, 2020
Categoría: Aprendizaje, Artículos
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Hay el viejo cuento de que a G.K. Chesterton le lanzó un periodista una pregunta que se habrá hecho unas mil veces: ¿Si usted fuera náufrago en una isla desierta, cuál libro le gustaría tener a mano? Y él ingeniosamente respondió algo como El arte de construir balsas. Es lo que se denomina pertinencia de los aprendizajes, lo cual consiste en que los aprendizajes sean significativos para quienes los adquieren. ¿Será más importante saber de memoria todas las capitales del mundo o saber en estos días de pandemia qué significa crecimiento exponencial?

Hace un poco más de treinta años los psicólogos Raymond B. Cattell y John Horn propusieron que hay dos clases de elementos que entran en juego para el desempeño intelectual. A unos los llamaron inteligencia cristalizada (Gc) y a otros, inteligencia fluida (Gf). Esta se refiere a la habilidad de razonar y resolver problemas en formas únicas y novedosas. Es lo que usamos cuando no sabemos qué hacer, según frase que se le atribuye a Piaget. Mientras que la Gc se refiere a la habilidad de utilizar conocimiento adquirido. Así que podemos visualizar estos dos modos de inteligencia, una como un almacén de conocimientos (Gc) y la otra como un procesador de conocimientos para enfrentar la realidad (Gf). Y esto nos lleva a pensar en la enorme utilidad que tiene el modo Gf en un mundo VICA, como se le ha llamado al momento presente, por ser Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo.

Imagino que la Gf contiene una tercera familia de elementos. Una persona puede conocer las operaciones aritméticas. Y conocer cuál es la rentabilidad de varias inversiones. Todo eso, se supone que corresponde a Gc. Y con base en esos conocimientos formula un plan de inversiones, ajustando montos, títulos, plazos, tasas, etc. Esto lo hace con base en su Gf.   ¿Pero de dónde saca ella la regla prudencial de no poner todos los huevos en la misma canasta? Me parece que entonces la definición de Gf debería extenderse como para que contenga experiencia, reglas, normas de prudencia.

Y dentro de la Gc seguramente que hay una jerarquía de conocimientos, especialmente en estos tiempos en los cuales tanto recurrimos a Google.   Que tres al cubo es veintisiete no me parece tan importante como el concepto de evolución cristalizado en la idea de que sobreviven los que mejor se adaptan. Uno puede andar por el mundo sin saber el binomio de Newton, pero no pasa una semana sin que nos encontremos con la necesidad de aplicar la regla de tres.

Imagino que, en la Gf, residen las normas de prudencia que sirven para la acción, porque la acción eficaz se nutre más de reglas que de conceptos cristalizados. Es más acción que pensamiento. Y cuando hablo de prudencia me refiero por ejemplo a que no se vaya lo comido por lo servido o como lo plantean los economistas, tener en cuenta el costo-beneficio.

Tener conceptos no es suficiente. Como la acción es un continuo tomar decisiones, hay que aprender a tomarlas lo cual es una destreza más que un conocimiento. Por eso nadie se puede convertir en un buen ejecutivo -o en un buen político- por leer libros, o por escuchar lecciones, así como para caminar no necesitamos ningún concepto sino que la destreza de caminar reside en todo nuestro organismo.

Supongo que todo lo que llega a la Gc lo hemos entendido, es decir, ha pasado por la atención, por el razonamiento y supongo también que a la Gf le llegan cosas sin saber de dónde, aun sin que hayamos puesto atención deliberada a ellas, de ahí la importancia de exponerse a muchas experiencias y a muchas lecturas.

En esto consiste la deficiencia de ciertos tipos de educación en los cuales al estudiante se lo evalúa por los conceptos que haya memorizado, basados -así parece- en, consuma y recuerde y no en consuma, digiera, hagamos, haga. Hasta ahora cuando hablamos de educar, en una alta proporción de actividades y métodos, nos referimos a cómo aumentar Gc, y pienso que sabemos poco de cómo enriquecer Gf, olvidando que vale más maña que fuerza y que gallo viejo, con el ala mata.

 

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