Visualice el futuro y tenga expectativas razonables -Nota 2

Publicado el 14 septiembre, 2020
Categoría: Artículos, Emprendimiento
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Visualice el futuro y tenga expectativas razonables Nota 2 (*)

Esta situación de pandemia representa un cambio para todos. El cambio será muy profundo y amplio. No es que ande mal tal sector productivo. Prácticamente andan mal todos. Esto dará lugar a un reacomodo tan grande, que es imposible ahora visualizar todas las oportunidades que surgirán en el futuro. Hace unos meses, nadie podía saber que hacer mascarillas le podía producir un ingreso. Y nadie sabía que se podría vender clases de yoga por Internet. Pero la pandemia, con su socollón, abrió esas oportunidades. ¿Cuáles otras se abrirán? No lo sabemos, porque la verdad es que la incertidumbre sobre ese futuro desconocido oculta tanto peligros como oportunidades ¿Por qué a veces pensamos que solo oculta peligros?

¿Qué se necesita para descubrir oportunidades? Lo primero es estar bien alerta. No estamos alerta cuando creemos que lo que sigue es igual a lo que ya pasó. Cuando creemos que el futuro va a ser igual al pasado. Si uno piensa que esta pandemia podría estar haciendo borrón y cuenta nueva, está en una mejor actitud que si piensa que cuando pase la pandemia volveremos al año 2019.

Lo siguiente a hacer es observar. Observar no es ver. Observar no es pasar los ojos por las cosas. Observar es verlas con curiosidad. Es verlas con la convicción de que están a punto de cambiar. Vaya a la pulpería, vaya al supermercado. Entre con la certeza de que lo que ve va a cambiar profundamente. Cambiarán los estantes, las mercancías que ahí hay, el comportamiento del pulpero, de los cajeros, de los clientes. ¿Qué es lo que los clientes buscarán en diciembre? Ahora buscan pan, arroz, frijoles, carne. ¿Qué buscarán dentro de tres meses?

Haga estas observaciones con curiosidad. La curiosidad es la búsqueda con espíritu juguetón. No observe como observan los que creen que todo lo saben. Observe como un niño. Para un niño todo es novedoso, porque no ha visto mucho, y porque tiene espíritu juguetón.

Observe a la gente que anda por la calle ¿Qué buscan ahora? ¿Qué buscarán después? ¿Qué les hará falta en el futuro? Antes de la pandemia, los padres trabajadores, llevaban a sus hijos a la escuela, marchaban a su trabajo y los recogían al final de la tarde. El cuidado de los niños durante el día recaía en maestras y abuelas. Ahora sería un buen momento para ofrecer servicios de cuidado de niños, con todas las garantías sanitarias, para que los padres tele-trabajen. Este es un ejemplo bueno para hoy. ¿Qué traerá el futuro?

¿Cuáles son los nuevos comportamientos que serán útiles en el futuro? Hemos hablado de observación y curiosidad. Pero cada vez que a través de la observación y la curiosidad descubrimos una oportunidad, nos encontramos con la necesidad de diseñar una forma de aprovecharla. Aprovechar una oportunidad es hacer un plan. Es resolver un problema. Pues a aprender cómo resolver problemas, como elaborar planes. Para eso no hay que matricularse en nada. Métase a Internet y escriba “Resolución de problemas” o “Cómo aprovechar las oportunidades”

Expectativas razonables

Si estamos convencidos de que el socollón de esta pandemia traerá mucho cambio y que en estos cambios vienen buenas oportunidades, no creamos que basta con poner el canasto para agarrar lo que traiga la corriente. En el río puede haber muchos peces, pero no van a venir a meterse en su canasto. No espere hacerse rico de la noche al día, pero sí espere unas circunstancias que le produzcan resultados si usted se capacita, hace esfuerzos, trabaja disciplinadamente, le pone bonito, aprende de lo que va haciendo, aprende de los malos resultados y persevera en el esfuerzo. Es increíble lo que se puede lograr poniendo esfuerzos todos los días en una determinada dirección. Sobretodo eso. Tenga una dirección. Póngale la mirada a un asunto, no a cincuenta. Y manténgase con afán, con alegría y con esperanza, caminando en esa dirección.

Usted tiene, todos tenemos, unas fortalezas. Quién sabe por qué, pensamos más en nuestras debilidades que en nuestras fortalezas. Las debilidades son lo que no tenemos ¿Por qué nos preocupan tanto? En cambio, las fortalezas nos las callamos. Nos parece fanfarronería hablar de ellas, y es sobre ellas sobre las cuales construimos nuestros logros. Así que a reconocer sus fortalezas. A utilizarlas. A emprender en proyectos para los cuales esas fortalezas son importantes. Si usted es muy alto, no juegue hockey. Juegue baloncesto. Haga cosas que le gusten. En lo que nos gusta nos resulta más fácil hacernos expertos. Y si por ahora no le gusta nada, experimente mucho hasta que descubra qué le gusta, para qué es bueno.

No apunte a éxitos que dejen al mundo con la boca abierta. Vaya sumando pequeños progresos. Tenga expectativas razonables. Con cada uno de estos éxitos usted se irá modificando personalmente. Todos los pequeños éxitos sumados, le irán dando una nueva dimensión a quién usted es. Eso toma tiempo. Por eso, comience ya.

(*)  Dave Ulrich un autor y consultor en recursos humanos y liderazgo,  publicó en su blog a finales de agosto, una nota denominada Harnessing Uncertainty: How to Prosper in the Unknowable New Normal  (Utilice la incertidumbre: Cómo prosperar en la desconocida nueva normalidad)

https://www.rbl.net/insights/articles/harnessing-uncertainty-how-to-prosper-in-the-unknowable-new-normal   Con base en ella he escrito unas notas de las cuales esta es la segunda.

 

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