Pandemia y política.

Publicado el 31 agosto, 2020
Categoría: Artículos, Política
Etiquetas: , , ,

La Academia de Centroamérica desarrolló un webinar el 28 de agosto de 2020 con Kevin Casas Zamora, Risa Grais-Targow y Jorge Vargas Cullell como panelistas y José Luis Arce como moderador. El tema es La economía de Costa Rica más allá de la pandemia: Una visión política”. El evento completo se puede ver en  https://www.facebook.com/Academiacacr/videos/3300001616752767/  En esta nota quiero resaltar lo que me resultó más movilizador aunque en mi página web se publicará  una ayuda memoria más completa.

La crisis

Esta crisis en su dimensión e intensidad no tiene comparación con otras que hayamos enfrentado en el pasado, si bien el impacto apenas comienza pero vendrán otras consecuencias en cascada. La crisis ha desnudado fracturas socio-económicas ya existentes. Y a pesar de eso, se percibe que algunos actores nacionales significativos no han internalizado la magnitud de la situación y muestran más bien, una actitud de negación.

¿Cómo estamos?

Tenemos un estado obsoleto. La OECD demuestra que nuestro estado es ineficiente y el mercado también. Eso ha conducido a que el país sea injusto, lleno de privilegios y canonjías. El Congreso está fragmentado. La fracción del partido de gobierno es muy pequeña. Algunos eventos han disminuido el capital político del presidente. El gabinete es inestable. Hay una crisis de representación porque los partidos políticos no satisfacen esa necesidad. Por eso sindicatos y asociaciones la asumen. Priva una situación de desconfianza mutua generalizada. Y se avecina un nuevo ciclo electoral

Opciones

Si no se resuelve el problema sanitario el impacto económico se agrava y se prolonga. Hay que robustecer el apoyo a los más perjudicados con la crisis económica, porque sin esto no hay paz social y la paz social es esencial. Tenemos que pensar en cosas audaces, no en cosas cosméticas.

Aspiraciones

Hay que construir consensos amplios en torno a un contrato social renegociado.

Actitudes necesarias

Es necesario que el sistema político se tome esto en serio. Se ven actores políticos haciendo cálculos de corto plazo mientras el rancho arde. Todos debemos deponer intereses individuales y enfocarnos en el bien del país. Debemos concentrarnos en salvar el pastel y no en pelearnos por las migajas. Y participar en la construcción de acuerdos con una actitud de desprendimiento porque de lo que se trata no es de distribuir ganancias, sino de distribuir las cargas que esta crisis nos ha impuesto. Aprovechar esto para golpear al gobierno, nos podría dejar sin gobierno. La crispación, la polarización, la oposición ciega podrían conducir a la auto destrucción.

 ¿Cuál es el camino?

El presidente debe dirigir (comunicar, motivar, liderar) el diseño y ejecución de procesos de diálogo, diseñados con todo esmero, con reglas de juego explícitas, con la claridad de que un diálogo no es solo un proceso de escucha, ni un proceso en el cual los participantes puedan esperar que todo lo que digan sea aceptado. Se trata más bien de un intercambio para producir soluciones conjuntas a unos pocos problemas específicos de gran impacto. El diálogo no puede ser totalmente abierto. El gobierno debe trazar líneas rojas que no se pueden sobrepasar.

Comentario personal

Debe hacerse un esfuerzo deliberado por mitigar las debilidades y los riesgos existentes para el proceso de diálogo. Por ejemplo, el diálogo tiene que ser precedido por una sensibilización sistemática a los participantes sobre las buenas prácticas de gestión de acuerdos.

Como primera etapa de los procesos de diálogo debería gestionarse acuerdos sobre las grandes ideas o lineamientos a los cuales apuntarán las soluciones. Estas grandes ideas deben ser universalmente aceptables, por razones de derechos humanos, de fundamentos de filosofía política, de fundamentos de derecho o por legislación constitucional.

Debe hacerse un esfuerzo por crear incentivos por ejemplo de costo reputacional para los participantes, de manera que no les resulte gratuito causar deterioro a este proceso o hacer caso omiso a sus productos. Esta idea la planteó Josué Martínez, nuestro compañero de Academia.

Los resultados de este proceso, como lo ha expuesto repetidamente Álvaro Cedeño-Molinari, no nos deben devolver al año 2019, sino que nos tienen que hacer aterrizar con ventajas, en el año 2025 lo cual se puede lograr si el país se enrumba hacia la revolución digital, la revolución solar y las soluciones socioeconómicas basadas en la naturaleza, potenciando los logros nacionales que en estas áreas se han hecho en los últimos cuarenta años.

 

Otros artículos relacionados:

 

https://alvarocedeno.com/2020/03/16/un-reto-inesperado/

https://alvarocedeno.com/2020/07/27/hacia-un-pacto-social/

https://alvarocedeno.com/2020/08/17/politicas-publicas/

https://alvarocedeno.com/2014/06/02/racionalidad-y-desfiladeros/

 

 

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *