Sacudir los laureles

Publicado el 18 mayo, 2020
Categoría: Contribución
Etiquetas: , , ,

El buen desempeño de Costa Rica en esta pandemia ha movilizado cantidad de artículos, opiniones y manifestaciones favorables a nuestro país. Y al final de la semana pasada, la invitación a formar parte de la OCDE, completa esa serie de buenas noticias.

Hemos escuchado elogios sobre la forma ordenada, coordinada, científica en la cual se ha conducido la lucha contra el virus. Hemos vuelto a escucharlos por haber abolido el ejército, por dedicar los recursos que dedicamos a la educación, por tener el sistema de salud pública que tenemos.  Se ha hablado de nuestra robustez democrática, de la forma de manejar nuestros disensos, del desarrollo relativamente bueno de nuestra economía, de nuestro capital cívico, de nuestro compromiso con el ambiente mostrado en protección de áreas boscosas y generación de energía limpia y se nos ve como un ejemplo de que es posible diseñar mejores formas de vivir y de gobernar.

¿Cómo iremos a hacer para no dormirnos en esos laureles? Primero, deberíamos sentir admiración y gratitud por todos quienes, en el pasado, han contribuido de manera notoria u oculta, a construir este país. No hay duda de que somos singulares, pero no perfectos.

Deberíamos mirar las tareas pendientes y crear un sentido de urgencia en resolverlas con la buena disposición de todos: situación fiscal, productividad del sector público y del sector privado, reactivación post pandemia, equidad, eficacia política, calidad de la educación pública, liderazgo mundial.

Podríamos pensar que lo que dicen del país, no es completamente verdadero, pero es posible. O sea, que tenemos trabajo por hacer como país para merecer plenamente esos elogios. Luego conviene que nos preguntemos en el plano individual, que deberíamos hacer cada uno, para alcanzar esos niveles como comunidad.

Miremos con humildad a quienes han hecho posible este honor. Esto viene de lejos. Nuestra nacionalidad se ha forjado en dos siglos. Nos ha hecho bien la audacia política: política de estado en educación, reforma social de los cuarentas, reforma del estado en los cincuentas, reforma universitaria en el cincuenta y siete, apertura a la educación superior privada en los setentas, apertura comercial en los ochentas, apertura financiera en los noventas. Nos siguen haciendo daño algunas concepciones erróneas: el cortoplacismo; la consideración de “el gobierno” como omnipotente y como único responsable; la búsqueda de acuerdos, pero con la condición de que se haga lo que nosotros decimos; el poner techo muy bajo a nuestras aspiraciones nacionales; la reducción del ejercicio de la ciudadanía a la emisión del voto.

Que los éxitos y los elogios recientes nos muevan a mayores grados de conciencia sobre nuestra responsabilidad individual y que eso no se quede en un puro juicio mental, sino que encontremos maneras de cómo poner manos a la obra.

Alvarocedeno.com

Otros artículos relacionados

https://alvarocedeno.com/2002/02/04/sigamos-labrando-con-anhelo/

 

 

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *