Afán de eficacia

Publicado en La Nación el 24 junio, 2019
Categoría: Eficacia
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¿Qué es eficacia en nuestra vida personal? Es eficiencia y calidad de nuestras acciones. En algunas de las dimensiones de esa eficacia, pensamos poco. El tiempo pasa lo utilicemos bien o no. Para cada tramo de tiempo deberíamos tener la aspiración de que nos deje mejores que como nos encontró. Si transcurre y nos deja igual que al principio, transcurrió sin eficacia. ¿En qué querríamos ir siendo mejores? Digámoslo de una vez con un concepto muy grueso: Aspiremos a ir siendo más capaces y más dispuestos a contribuir a la felicidad de otros. Primero, a la de aquellos que nos son cercanos.

Y eso ¿En qué consiste? ¿Cómo podríamos contribuir más a la felicidad de otros? Podríamos ayudarlos a enriquecer su perspectiva. Todos nos hemos enriquecido cuando otros nos fueron mostrando que vivir es más que trabajar, comer y dormir. Podríamos enriquecer la comunicación que tenemos con otros. Por ejemplo, en vez de solo intercambiarnos información, podríamos cultivar intercambios que procuren el crecimiento mutuo. Cuando nos intercambiamos las noticias del día, crecemos menos que cuando, sobre una base de afecto y respeto, conversamos sobre sueños y anhelos.

Podríamos tener una visión de largo plazo en el para qué de las relaciones que tenemos con otros. Se pueden vivir esas relaciones como un juego de suma cero: tengo que estar alerta, porque yo pierdo lo que dejo que el otro gane. O podríamos vivirlas con el ánimo de construir relaciones sostenibles mutuamente satisfactorias, como lo hacen las buenas parejas o como lo hacen los buenos padres con sus hijos. No podemos ser pareja ni padres de todos, pero sí podemos ampliar el número de nuestras relaciones que aspiran a la sostenibilidad, y reducir el de las que manejamos como juego de suma cero.

También puede haber calidad en nuestra vida en comunidad. Podríamos mirar a la nación como un gran lugar de trabajo, un gran comedor y un gran dormitorio. O podríamos reconocer nuestra posibilidad grande o pequeña, de contribuir a mejorarla. No todos podemos ser diputados constituyentes, pero sí todos podemos ser habitantes bien intencionados, interesados y serios. Y el primer paso es desarrollar un sentimiento de propiedad sobre los asuntos de la nación. Y cultivar la responsabilidad por contribuir al bienestar y a la sostenibilidad y abandonar el papel de espectadores, o de víctimas o pacientes de lo que otros hagan por el país.

alvarocedeno.com

4 Comentarios
  1. En un curso, enfocado apropiadamente en la práctica de la Auditoría Operacional, se presentó el dilema eficacia/eficiencia; quedó bien presentado, pero, en la argumentación del tema quedamos como siempre : “En algunas de las dimensiones de esa eficacia, pensamos poco.” Y, menos en la participación de otras personas merecedoras de ser tomadas en cuenta como eso.
    En el fondo,no fue intercambio de información, sino de datos.

    Sí hubieramos pasado del intercambio de meros “datos”, al intercambio de “información” (datos examinados, analizados, y, discutidos…), tal vez se nos habría presentado la viabilidad de “… relaciones sostenibles mutuamente satisfactorias”.
    Considero, la eficiencia y la eficacia, tratados como lo han sido (sobretodo de mí culposa parte), son en el mejor de los casos inexistentes, o, en el peor extremo antagonicas. Se neutralizan, o, invisibilizan. Tanto una como otra, pueden ser utilizadas como complementos, con eso tendremos la oportunidad de “cultivar la responsabilidad por contribuir al bienestar y a la sostenibilidad y abandonar el papel de espectadores, o de víctimas o pacientes de lo que otros hagan por el país.” De lo contrario, estamos en una dimensión equivocada, y, haciendo más daños que bienenestar.

  2. Hola ALVARO

    Como se habla de CONTRIBUCIÓN en este artículo, yo quiero contribuir a alargar esta OPORTUNIDAD de contribuir con más contenido con el fin de reforzar aún más, la importancia de lo que comunica.

    Se que el espacio otorgado por el periódico es limitado, por eso me permito agregar más elementos, para todas las personas que estén interesadas en este tema. Estos comentarios provienen de un entrenamiento que doy a través del INSTITUTO DE DISEÑO DEL BIENESTAR.

    Estoy seguro que todo lo que comentaré, Usted lo conoce, pero quiero contribuir con el grupo de personas que le sigue.

    EMPECEMOS POR DEFINIR EFICACIA Y EFICIENCIA

    Ambas palabras se refieren a una calificación de nuestras acciones.

    Decimos que una acción ha sido eficaz cuando hemos logrado el efecto que queríamos lograr, cuando obtenemos el resultado positivo que queríamos alcanzar.

    Repitiendo entonces, la eficacia es la capacidad de alcanzar el efecto que espera o se desea tras la realización de una acción. Esta palabra viene del latín efficacĭa,

    Una acción la calificamos como eficiente cuando hemos logrado el efecto que queríamos lograr, pero con el mínimo de recursos económicos, como cosas, dinero, tiempo, etc….

    Repitiendo de nuevo, la eficiencia (palabra que proviene del latín efficientĭa, se refiere al uso racional de los medios para alcanzar un objetivo predeterminado (es decir, cumplir un objetivo con el mínimo de recursos disponibles y tiempo).

    Entonces podríamos establecer que la principal diferencia entre una acción eficiente y una acción eficaz es que la primera sería la que consigue alcanzar los mismos objetivos pero utilizándose el menor número posible de recursos.

    O también cuando se consiguen muchos más objetivos con el mismo número de recursos.

    Por supuesto, hay acciones que no son ni eficaces ni eficientes.

    En general, la combinación de eficacia y eficiencia supone la forma ideal de cumplir con un objetivo o meta. No sólo se alcanzará el efecto deseado, sino que se habrá invertido la menor cantidad de recursos posibles para la consecución del logro.

    EFICACIA Y EFICIENCIA, TAMBIEN SE REFIEREN A LAS ACCIONES DE UN SISTEMA

    Un sistema de acuerdo a la Teoría General de Sistemas, es un conjunto de elementos relacionados entre sí, que tienen un fin o un objetivo.

    Igual que una persona, un sistema también produce acciones las cuales pueden ser calificadas como eficaces y eficientes cuando utiliza los recursos productivos de la mejor manera posible para satisfacer las necesidades para el cual fue diseñado.

    Por ejemplo el sistema de salud o el sistema educativo o el sistema judicial, producen acciones que podemos calificar de eficaces y eficientes o lo contrario.

    LA ECONOMÍA DEL BIENESTAR, LAS NECESIDADES HUMANAS Y NUESTRA POSIBILIDAD DE CONTRIBUIR A MEJORARLA

    La economía del bienestar es una rama de las ciencias económicas y las ciencias políticas que trata de cuestiones relativas a la eficacia y a la eficiencia de los sistemas diseñados por los seres humanos con relación al bienestar de la sociedad.

    Sin bienestar de las personas, no puede haber bienestar de la sociedad.

    Una necesidad humana es la carencia de un elemento, indispensable para vivir en un estado de bienestar.

    Las necesidades se diferencian de los deseos en que el hecho de no satisfacerlas produce resultados negativos evidentes, como puede ser una disfunción o incluso el fallecimiento del individuo.

    Las necesidades pueden ser de carácter fisiológico, como respirar, hidratarse o nutrirse que llamamos necesidades objetivas o de carácter psicológico, como la autoestima, el amor o la aceptación, que llamamos necesidades subjetivas.

    Por ejemplo, la sed, el hambre y el frío son sensaciones que indican la necesidad fisiológica de agua, alimento y calor, respectivamente.

    La inmensa mayoría de las personas actúa satisfaciendo necesidades de las demás personas.

    A cambio, las acciones de las personas comprendidas en el rango de lo que se llama la PEA, la POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA, son pagadas y con lo que reciben a cambio, pueden satisfacer sus propias necesidades.

    En la relación Yo gano, tu ganas, se produce un intercambio para el bienestar mutuo.

    La relación Yo gano, tu pierdes se da en unas pocas personas, que por diversas circunstancias, no hacen este intercambio y simplemente roban a otras personas para poder sobrevivir en muchos casos y por otros motivos, que no vienen en al caso mencionar ahora.

    En conclusión, podemos contribuir a mejorar el bienestar, si cultivamos la responsabilidad de contribuir al bienestar, con la idea de YO GANO, TU GANAS.

    PARA PODER CONTRIBUIR AL BIENESTAR, ES NECESARIO QUE
    TE DEJEN CONTRIBUIR

    Cuando una persona o una sociedad te permite aportar opiniones para contribuir a mejorar el bienestar de las personas entonces puedes aportar estas opiniones.

    Si no te permiten aportar opiniones o no las oyen siquiera, entonces no hay forma de contribuir con el bienestar de las personas.

    EL ROL DE LAS PERSONAS DIRIGENTES Y LA CONTRIBUCIÓN AL BIENESTAR

    En una sociedad o en los sistemas, las personas dirigentes son las que determinan que opiniones oyen o no. Son las que determinan los diseños de los sistemas, son las que deciden que hacer, son las que deciden a quien oír.

    En psiquiatría se habla de que las personas tienen en su mente, ideas fijas e ideas flexibles.

    Las ideas fijas no se someten a crítica, simplemente se cree en ellas porque se consideran parte inseparable de nuestra personalidad.

    Las ideas flexibles, tienen la posibilidad de cambiar, si oímos razones que nos indican que es conveniente cambiarlas porque mejoran nuestro bienestar.

    Si “le caes mal” a las personas dirigentes, o si tu opinión es contraria a sus intereses o tu opinión no coincide con las ideas fijas que tienen en su mente, es muy difícil contribuir a cambiar estas ideas fijas, por lo tanto nuestra contribución al bienestar no pasa de nuestra mente.
    Esto ha ocurrido en la historia de la humanidad, constantemente.

    Hace pocos años, me ocurrió a mi, la experiencia de presentar a un gran medio de comunicación un grupo de 200 artículos seriados, sobre DISEÑO DE VISIONES DEL FUTURO y DISEÑO DEL BIENESTAR y como contribuir a mejorar el bienestar de la sociedad costarricense.

    El presidente del grupo me pidió que le enviara los 200 artículos al jefe editorial, para que los viera.
    La decisión de aceptar publicar los artículos recayó en una persona dirigente, el jefe editorial, el cual simplemente me contestó que estos artículos no correspondían con el fin del medio de comunicación.

    Después de recibir esta respuesta, no quedé motivado a seguir conversando con esta persona.

    Siempre me he preguntado, si habría leído los 200 artículos que le presenté. También me he preguntado, si habría pensado en las miles de horas empleadas para hacer la revisión de muchos autores durante muchos años, que me inspiraron para crear los artículos.

    Esto produce frustración y aleja a las personas de la idea de poder contribuir a mejorar el bienestar de las personas.

    De allí que cultivar la responsabilidad de contribuir al bienestar es importantísimo, para mejorar el bienestar.

    Ser ACTORES o ESPECTADORES

    Ser ACTORES o ESPECTADORES como contribuyentes al bienestar es nuestra decisión, pero también esta acción puede ser frustrada por las personas dirigentes.

    Yo intento ser ACTOR contribuyente al bienestar mediante

    — la ayuda a personas jóvenes y principalmente la ayuda a dirigentes y personas desmotivadas para que mejoren sus capacidades en DISEÑO DE VISIONES DEL FUTURO y DISEÑO DEL BIENESTAR en sus vidas y

    — mediante la ayuda a dirigentes, para crear o mejorar DEPARTAMENTOS DE DISEÑADORES DEL FUTURO, con el fin de que mejoren el bienestar, en sus empresas y en sus organizaciones.

    Esta ayuda la doy mediante un entrenamiento que puede durar un año y costar el valor de lo que cuesta el pago anual a un colegio privado de segunda enseñanza.
    También este entrenamiento puede durar menos tiempo, pero lo recomendable es un mínimo de medio año.

    Yo ayudo a personas a enfocarse en el futuro, a que tengan un mayor bienestar, para lo cual he creado el INSTITUTO DE DISEÑO DEL BIENESTAR.

    Me he especializado en el tema del diseño de ESCENARIOS FUTUROS posibles, probables o deseables y he revisado más de 500 autores sobre estos temas, durante un largo periodo de años.

    Además, aprovecho toda posibilidad de contribuir con el bienestar de las personas. Trato de ser ACTOR y contribuir al bienestar.

    LA IMPORTANCIA DE LA COMUNICACIÓN DE LAS CONTRIBUCIONES AL BIENESTAR

    Cuando una persona desea comunicar algo que mejore el bienestar, puede ser oída o desoída, puede que su comunicación sea reproducida en medios de comunicación masiva o no, puede ser inclusive castigada por opinar algo que no le guste a las personas dirigentes.

    La comunicación es el medio que tenemos de traspasar una idea de nuestra mente a otra mente.

    Si no tenemos la posibilidad de comunicar algo, de forma eficaz y eficiente, no podemos contribuir a gran escala en el bienestar de las personas.

    A pesar de ser personas bien intencionadas, interesadas en mejorar el bienestar y nos hemos preparado seriamente en la propuesta de soluciones de determinados problemas, debemos estar claros que no todas nuestras acciones serán eficaces ni eficientes, a pesar de nuestra buena voluntad.

    Esto es parte de la vida.

    Algunas acciones tendrán la probabilidad de obtener un resultado positivo, otras negativo y algunas tendrán un resultado neutro.

    De lo único que podemos estar seguros es de nuestra INTENCIÓN de producir un resultado favorable, de que ponemos nuestro mejor esfuerzo para que se produzca un resultado favorable, pero con la expectativa realista de que algunos de nuestros resultados serán negativos o neutros.

    Lo único que nos llevamos al finalizar nuestra vida, es el convencimiento de que tratamos de contribuir con el bienestar y así podemos irnos en paz de este planeta.

    Con la esperanza de haber contribuido, le envío un saludo cordial

    Antonio Vítola
    Tel. 2234 7855 Cel. 8371 8242 email : vitolaantonio@yahoo.com

    1. Antonio:

      Su comentario tiene mucho contenido. Lo que usted narra me lleva a reflexionar sobre situaciones nacionales paradójicas:

      Tenemos problemas serios. Algunos son como los que en la literatura se denomina como problemas perversos (wicked problems)
      Sobre algunos hay soluciones. Por ejemplo sus propuestas de diseño.
      En algunos casos esas soluciones son descartadas porque implican hacer un esfuerzo para acercar el problema a su posible solución.

      Esa paradoja, a veces me ha parecido que se debe a una cierta inercia o impulso de permanencia que tienen los problemas. Así como un brote epidémico lucha por mantenerse, algunos problemas también. Esa es una de las raíces de la resistencia al cambio: el impulso de las cosas, negativas o positivas, por seguir siendo lo que son.

      Entonces ¿No hay solución posible? Sí, pero hay que ir haciendo aliados, a veces muy lentamente, sin esperar procesos acelerados de cambio.Si algo le deseo a usted, para un correcto aprovechamiento de su inmensa capacidad, entusiasmo y trabajo acumulado, es que no pierda la esperanza de contribuir y producir resultados y que encuentre una forma de ir abriendo brechas con sus útiles planteamientos.

  3. Sigo en mi ruta de aprendizaje; eso nunca se acaba, por suerte.
    Hay muchas cosas de merecida atención.
    Una es la TGS, abandonada, en parte por inconveniente y choca con una serie de mitos.
    Me enfoco en LA ECONOMÍA DEL BIENESTAR, de relevancia suprema.
    Cito las Conferencias de Académicos de la Universidad Autónoma de Madrid, el día martes 26 de marzo del 2019, en el CPCECR; la cual versó en sus diferentes apartados de la ECONOMÍA DEL COMPORTAMIENTO.
    Se asemeja a lo anotado como Economía del Bienestar; y, recuerdo un acto histriónico al final de la conferencia, no se podía dejar de lado la parte cómica en la sesión de preguntas y respuestas. Un personaje, no recuerdo quién, se presentó como defensor de la Escuela Clásica de la Economía, indicando delante de “inexpertos” su condición de Ciencia. Contrariando la Economía del Comportamiento, degradándola. Despertó hilaridad en mi interior, puesto que la realidad es que esa escuela ha probado hasta la saciedad su verdadera condición mitológica.
    Al detalle,alguna gente por desconocimiento, o, por conveniencia, no tolera escuchar otro tipo de conocimento calificado con mayor relevancia de cientifico; y piensan seguir mal nutriendo a las personas de ese tipo de mitología. John Nash, premio Nobel de Economía, en su enfoque de la Teoría de Juegos, desmintió en sus principales extremos la mentada Economía Clásica, y, todavía, no se han dado cuenta.
    Sí, debemos leer mucho.

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