Cultivar personas

Publicado en La Nación el 10 junio, 2019
Categoría: Convivencia
Etiquetas: , , , ,

Los padres que solo engendran y proveen, se quedan cortos. Como los maestros que solo preparan para el examen. O los jefes cuya única partitura es la productividad. La persona en cuyo desarrollo intervienen, está llamada a ser un poema. Un poema es mucho más que palabras, métrica y rima. Y lo ha de escribir cada persona desde dentro de sí.

Cada niño, cada colaborador, cada pupilo, es una promesa, es un pro-yecto: una posibilidad lanzada hacia delante. No les demos un libreto sobre el viaje; facilitemos que realicen plenamente su viaje. En nuestro afán de crear y controlar, queremos modelarlos cuando solo podemos ser testigos y a lo sumo inspiradores.

Padres, maestros, coaches, terapeutas, jefes tienen una oportunidad – y una responsabilidad- de acompañar a quienes les han sido encomendados, hijos, alumnos, clientes, colaboradores, hacia el despliegue de sus potencialidades, con la mayor probabilidad de que sean felices. Todos deben tratar con extrema delicadeza la individualidad irrepetible de cada persona. Todos deben posponer su propia versión de la auto-realización, para atender a la auto-realización posible de sus encomendados.

Ken Robinson, educador británico, dice que hemos educado, a través de la analogía de la producción industrial: eduque rápido, con procesos de producción iguales, logre productos estandarizados. El ideal de eficiencia de un proceso industrial es que todas las piezas producidas sean iguales. En contraste, dice que educar es más análogo a un proceso orgánico como la agricultura. El agricultor crea unas condiciones para que ocurra de la mejor manera, eso tan misterioso que la tierra y el clima hacen que ocurra con la semilla. El agricultor sabe que, preparado el terreno, puesta la semilla y cuidado el campo con esmero, el milagro ocurrirá.  Padres, maestros, coaches, terapeutas, jefes que pretendan saber más o lograr más de lo que las condiciones naturales producirán, podrían obtener resultados contraproducentes.

Así lo dice Gibrán en El Profeta: “Ningún hombre puede revelaros nada más que lo que yace dormido a medias en la alborada de vuestro conocimiento. El maestro que camina en la sombra del atrio del templo, entre sus seguidores, no da su sabiduría sino su fe y su ternura. Y si en verdad es sabio tal maestro, no os obliga a entrar en la casa de su sabiduría, sino que os conduce al umbral de vuestra propia mente. “Dejemos de dirigir, entrenar, troquelar. Despertemos, suscitemos, promovamos, alentemos. ¡Feliz día del padre!

3 Comentarios
  1. Muy apropiadas analogías para dar sentido a la verdadera educación. Lo que queda cuando todo se haya olvidado, la persona.

  2. Hace sus años, un profesor de control, llegó con un novedad, no atendida en sus extremos: controlar es motivar.
    No ocupó espacio en algunos alumnos, pero, ahi quedaron sus enseñanzas.
    Un empresario agricola, recuerdo, decía: para hechar a perder una persona, lo mismo que una relación, controla en exceso.

    Me extiendo a los modelos económicos, tratan de modelar tanto que se alegan de la realidad, y de la ciencia que pretenden manejar.
    Ahora, con lo “bautizado” como “reactiviación económica”, después de haber puesto la carreta delante de los bueyes, no se ve un rumbo claro, y, con toda razón.
    Me decía un economista: es que no hay proyectos; y , para peor, no hay un hilo directriz de donde agarrarse para identificarlos, y gestarlos.
    Con este artículo, se me ocurre: no se ha tenido la habilidad de “acompañar” un proceso de desarrollo económico. En los términos presentes: no se ha cultivado un proceso de “reactivación económica”. ¿Será tarde para entenderlo, y ponerlo en práctica?

  3. Me gustó mucho su artículo, don Álvaro, estoy completamente de acuerdo con lo que piensa, solamente y con todo respeto, agregaría a la pareja en ese sujeto de aprendizaje, en total reciprocidad, por supuesto, aprende uno de ella y con humildad trata de enseñarle al mismo tiempo. Amar es servir y tratar de enseñar es de los servicios más nobles que uno puede brindar.
    Mil gracias por ayudarnos a reflexionar y a crecer. Saludos cordiales.

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *