Trabajo y salud mental

Publicado en La Nación el 28 enero, 2019
Categoría: Artículos
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En el reciente Foro Económico Mundial, el tema de la salud mental estuvo presente. Al respecto, John Flint, Presidente Ejecutivo del banco HSBC manifestó que quiere convertirlo en el sistema humano más saludable y describe esa aspiración no como un esfuerzo nebuloso para sentirse bien sino como un asunto de resultados.

El panel discute cómo la comunidad global puede promover la salud mental, ya que según se afirma, uno de cada cuatro de nosotros experimentará problemas de esa naturaleza a lo largo de nuestra vida. Ello causará un costo humano, pero también se estima que el costo para la economía global, alcance los seis millones de millones de dólares en el 2030.

Preguntémonos cómo puede una empresa fomentar la salud mental de su personal, o parafraseando a Flint, convertirse en un sistema humano más saludable. Ensayemos una respuesta.

Empresa y colaboradores han de incorporar en su filosofía personal, que el trabajo no es solo un intercambio de horas y ergios a cambio de una paga. Han de compartir que el trabajo crea un valor que se incorpora a los productos y crea también un valor que se incorpora a la vida del colaborador. Este valor, consiste en desarrollo personal, vínculos interpersonales, aprendizajes no solamente intelectuales sino vitales en general, satisfacciones del afán de logro.

Los colaboradores deberían entender que la práctica de la responsabilidad con la cual ejecuten su trabajo, no es algo que solo beneficie al patrono sino que los beneficia a ellos porque contribuye a su desarrollo como personas. Ambos, empresa y colaboradores, deberían aprender a lidiar con la realidad del trabajo. Concretamente, que las dificultades constituyen retos; la iniciativa es desarrollable; los malos resultados son fuente de aprendizaje; la incertidumbre sobre los resultados ofrece una oportunidad de practicar el espíritu de aventura; y que el éxito merece ser festejado.  Y deberían aprender a explorar y aprovechar las dimensiones de las nuevas formas de trabajo: el trabajo creativo, emprendedor, menos operativo, más relacionado con el conocimiento, más libre, con más interfaces con la inteligencia artificial.

Un trabajo así, seguirá siendo difícil de realizar, pero no deteriora al colaborador. Seguirá exigiendo mucho de jefes y colaboradores, pero ofrecerá a ambos una oportunidad de auto-realización.

2 Comentarios
  1. Excelente perspectiva para que cada quien desde la posición que ocupe le agregue valor al trabajo. No puede ser una carga rutinaria, sino un espacio de crecimientos personales para todos los actores involucrados en las empresas de la vida.

  2. Sin querer ser “negativo”: la salud mental en las organizaciones, es equivalente, en existencia, al sentido común.
    La memoria organizacional ha relejado, casi totalmente, ese “recurso”, justamente el más rentable.
    En buena forma, las estructuras organizacionales, en sus relaciones y decisiones, al ser ejecutadas por personas:
    emulan el funcionamiento del cerebro.
    Con una deficiente salud mental de sus componentes, el resultado esperado no puede ser diferente.
    Soy testigo de adefesios llamados “reestructuraciones”, meras ocurrencias para uno que otro reordenamiento de organigramas, cuentos y aprobaciones más y menos.
    Sin tomar en cuenta el factor humano.

    Hemos dejado de lado: el experimento de Hawthorne, Desarrollo Organizacional, Psicología Organizacional y otros similares …

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