Al presidente electo

Publicado en La Nación el 2 abril, 2018
Categoría: Política
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Concluyo mis ideas sobre eficacia en el poder ejecutivo, cuya exposición inicié en este mismo sitio, hace una semana.

Enfoque fundamental

Tendrá que tomar muchas decisiones y no podrá agonizar sobre cada una. Acuñe criterios generales y aténgase a ellos.  Uno útil: Suficientemente bueno, es preferible a perfecto. Cultive en su equipo el pensar estratégicamente. Las soluciones no se sacan de un cajón. Hay que diseñarlas. La imagen del país es una fortaleza. Hay que aumentar el crecimiento económico y compartir sus frutos. Atender la exclusión. Devolver a la nación el entusiasmo esperanzado. Sueños compartidos en vez de suspicacias. La educación es un motor. Hay que dar un salto audaz e innovador porque las circunstancias cambiaron radicalmente. El tiempo vuela.

No empuje el río. No toquetee los órdenes espontáneos, esos macro mecanismos sociales que están en marcha. Hay tantos intentos fallidos de ingeniería social.

La acción responde a incentivos. Promueva incentivos funcionales. Y desmonte los perversos.

Actividades fundamentales

El éxito de su gestión, depende de un buen funcionamiento de la oficina del Presidente; de la coordinación de áreas estratégicas (Económico-social, Educación, Infraestructura, Comercio Exterior); de la coordinación entre ministros; de las relaciones con la Asamblea; de una función de comunicación que escuche e interprete. Los ciudadanos nos sentimos pintados en la pared. El ejercicio del poder se ha caracterizado por la sordera.  Hay ministerios que constituyen un pesado desafío gerencial: MEP, MOPT. Ejercite la evaluación del desempeño y promueva el mejoramiento permanente. Sea riguroso en esto desde el inicio. Eleve los estándares. Si en su equipo se exigen poco, producirán poco. Sirvan de ejemplo. Todos podemos dar más. Imiten la diligencia de un buen padre de familia.

Conduzca un proceso de mejoramiento permanente del sistema democrático. Esta campaña política ha mostrado signos ominosos de desafección ciudadana, radicalización y pérdida del sentido de los partidos, cuyas causas no son de ayer.

La realidad que enfrentará es como es y usted tendrá que encontrar caminos en medio de esa complejidad. Que la duda metódica lo guíe. Y la obligación de acertar lo estimule.

Un comentario
  1. Ardua tarea para don Carlos y para cada uno de los costarricenses!!
    Don Alvaro, hay sabiduría en sus palabras!!

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