Maestros y estudiantes

Publicado en La Nación el 26 febrero, 2018
Categoría: Educación
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Continúa el tema de hace una y dos semanas. El docente no necesita ser un transmisor de información. Hay mucha disponible. Conviértase en guía de alpinistas: señale el camino, aliente, entusiasme. Su tarea es la de crear un ambiente de aprendizaje propicio. Trate de ser un don significativo para el estudiante.

Abramos la puerta del aula a las Ciencias de la Mente, el Cerebro y la Educación (MCE). Tracey Tokuhama-Espinosa (“Making Classrooms Better”) selecciona 50 mejores prácticas en el aula y ofrece sus fundamentos en las ciencias MCE. Ejemplo: Utilice las pruebas para mejorar el aprendizaje; que el examen no sea solo para decir al estudiante que sacó un cinco, sino para ayudarlo a explorar cómo mejorar ese rendimiento.  Cultive una cálida relación profesor-estudiante. Practique y fomente la metacognición (que el estudiante reconozca su propia manera de pensar y resolver problemas). Apoye el esfuerzo y otorgue reconocimiento. Asigne tareas y prácticas con propósito. Utilice el método socrático. Cultive el arte de preguntar. Incorpore la enseñanza recíproca (un estudiante explicando a otro). Incorpore casos de estudio. Premie la perseverancia y festeje el error.  “Voltee el aula” (que el estudiante estudie antes de recibir la clase). Reacomode el aula para que los estudiantes no estén en filas.

¿Y con cuál tiempo hacer todo esto? No sean transmisores de información. Su asunto es el aprendizaje, no la enseñanza.

Para este nuevo enfoque se requiere estudiantes con responsabilidad. Que vean su educación como un reto de desarrollo personal. Alegres. No nerdos. Con tiempo para disfrutar su edad, aprovechar el entorno y conocer su realidad. Apropiados de sus circunstancias. Gestores de su propio aprendizaje. Con iniciativa.  Fuera de cualquier burbuja. En contacto con lo otro.

Estudiantes con confianza en sí mismos. Con mentalidad de crecimiento. Pensar que tenemos una capacidad intelectual dada, es tan equivocado como pensar a los quince años, que la capacidad muscular no es mejorable. Carol Dweck ha probado que esta mentalidad de crecimiento mejora el rendimiento intelectual.

Guiemos al estudiante para que encuentre motivaciones de naturaleza superior.  Hacer bien una tarea para obtener buena nota o pasar el curso, es una motivación de menor calidad, que hacerla bien porque las cosas se deben hacer bien, como lo ha descubierto McKinsey Consulting (calibración de la motivación).

Un comentario
  1. Siempre sigo sus publicaciones, tengo interes de saber interesar a quien nesesite seguir creciendo intelectualmente . Soy Psicologa y quiero ayudar.

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