Un nuevo mundo

Publicado en La Nación el 28 marzo, 2016
Categoría: Cambio
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Seguramente cuando a Madrid llegaban relatos de las Indias, la reacción era de incredulidad. El mundo acá, era tan diferente del mundo allá, que conmovía todos los patrones conocidos.

Hoy también, hay un nuevo mundo, solo que entreverado con el viejo. El teléfono fijo coincide con el celular. El Excel con la calculadora. El alambre navaja con la tele-seguridad. El auto viejo, con el auto moderno para el cual, nuestro mecánico de siempre ya no es apto.

Las ocupaciones y profesiones podrían estar enrumbándose hacia una modificación radical. La mecánica de precisión se enfrenta a la fabricación de piezas mediante impresoras 3-D. ¿Quién necesita un vendedor que le lleve muestras o catálogos de sus productos si en la red los detalles son casi infinitos? Se sabe de diagnósticos médicos ayudados por computadora. ¿Seguiremos diseñando muestras estadísticas cuando los big data nos dan información sobre toda la población?

La búsqueda de oportunidades debe partir de la premisa de que el cambio en las tecnologías es de tal magnitud, que todo deberá ser repensado. Especialmente la solución de algunos problemas crónicos. El problema de la congestión vial, que evoca la idea de calles más anchas y más fluidas, deberá migrar hacia cambios radicales tales como cajas de transporte de pasajeros sin chofer y sin gasolina, para un número de pasajeros que se verá reducido por el tele trabajo y por la ubicación de viviendas en las cercanías de los lugares de trabajo.

Algo va a liberar a los hogares de la tarea de elaboración de alimentos tan consumidora de tiempo. Y no serán los restaurantes, sino fábricas de alimentos frescos con redes de distribución muy automatizadas y con precios que compitan con la industria hogareña.

¿Se va a sostener la idea de trabajar más o menos de sol a sol que es lo que condiciona los actuales horarios de trabajo? Y si para no dejar a grandes masas sin ocupación, se redujeran las jornadas de trabajo ¿Qué haríamos con el tiempo libre? ¿Nos quedamos con el Facebook o inventamos algo más sustancioso?

Una vez escuché esta frase: el cambio se hará, con nosotros, sin nosotros o contra nosotros. Ubiquémonos en el lugar correcto.

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