Usuarios y productores

Publicado en La Nación el 29 febrero, 2016
Categoría: Educación
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Tradicionalmente unos producen. Otros consumen. Eso puede cambiar. IKEA inventó hace años la posibilidad de que los usuarios compren muebles desarmados y los armen ellos mismos. Son usuarios que producen. O Wikipedia, donde quienes van a informarse, tienen la posibilidad de contribuir a los contenidos. Charles Leadbeater (Collaborative Creativity) va más allá y habla de que los usuarios se conviertan en productores y luego en diseñadores. Imagine un restaurant donde grupos de amigos puedan diseñar el acomodo y la decoración de las mesas. O llegar a preparar lo que van a comer.Así, dice él, se diseñó la bicicleta montañera, con aficionados que iban tomando partes de bicicletas y de motocicletas para adaptarlas a las exigencias del camino. Más innovación surgirá de equipos altamente colaborativos.

Podemos imaginar otras posibilidades de este concepto. Dentro de unos años abundaremos los ancianos. Todos con habilidades diferentes. En el hogar de ancianoso en barrios envejecidos, todos podríamos recibir unos servicios de y prestar otros a los compañeros o vecinos.

La CCSS cuando promueve el ejercicio físico, o cuando fomenta la detección temprana de alguna enfermedad, está aplicando el concepto de convertir a los usuarios en productores.Ya lo hace desde hace tiempo cuando convirtió a los parientes que acompañan a un enfermo, en asistentes de enfermería que los alimentan, les cambian de posición y alertan a las enfermeras sobre cambios importantes. Todos deberíamos ser capacitados para constituirnos en primer nivel de atención por ejemplo para la detección temprana.

Los estudiantes llegan a colegios y universidades a ser formados. ¿Por qué no se diseña una forma de que todos contribuyan a formar a los demás, por ejemplo utilizando sus diversas experiencias como instrumentos de aprendizaje? ¡Cuánto aprendimos unos de otros cuando participábamos en grupos de estudio, por ejemplo¡

El sistema democrático se beneficiaría de que laeducación cívica y la historia no conduzcan solo a ejercicios de memorización sino a ejercicios de reflexión, que generen argumentos y convencimiento sobre sus bondades. Así seríamos menos indiferentes, descuidados o resentidos contra el sistema democrático.

Sin duda somos usuarios de la abundante armonía que nos rodea. Tenemos que encontrar formas de ser a la vez productores de armonía.

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