Día de acción de gracias

Publicado en La Nación el 23 noviembre, 2015
Categoría: Artículos
Etiquetas: , , ,

El próximo jueves, el pueblo estadounidense celebra su Día de Acción de Gracias. Llevan razón. Hay mucho por lo que dar gracias.

Gracias por la duda que le da tanto valor a la certidumbre. Gracias por los intentos, aunque no dieran resultados. Y por la persistencia de volver a intentar. Gracias por la cuesta arriba que nos dio a conocer en parte, de lo que somos capaces. Gracias por las dolencias menores que mostraron la maravilla de la salud. Por las singularidades irritantes de los demás, que pusieron a prueba nuestra aceptación de las diferencias. Y por la conciencia de que no somos tan aceptantes como creíamos.

Gracias por los esclarecimientos – diferentes para nosotros que para otros que vanmás adelante-. Y por las preguntas, que salidas de la nada fueron como clavijas para seguir escalando. Y por tener con quienes compartir lo que nos gusta y con quienes llorar lo que nos duele. Y por la esperanza que nos permite aspirar; que nos lleva a augurar bienes mayores y que en el túnel nos muestra la luz que hay al final. Gracias por el afán de exploración que a veces no condujo a nada, pero en otras nos llevó a territorios fértiles y amenos.

Gracias por esos ceños fruncidos que fueron señales de que podríamos ir por mal camino. Y por esas sonrisas que endulzaron el trayecto. Gracias por sentir que tenemos derecho de estar aquí y por saber que un día se nos vencerá este derecho. Gracias por la inspiración gratuita que no buscamos y por los frutos del trabajo. Por las victorias invisibles y por la forma en que nos sobrepusimos a las derrotas visibles.

Gracias por los afanes; esa chispa de acción que nos lleva a ir más allá. Que nos mantiene en marcha y que a veces se apagan en logros que no valían la pena, pero a veces nos llevan a descubrir y a descubrirnos.

Y gracias por la oportunidad de participar en esta realidad compleja. Por tener alguna conciencia de ella. Por aceptar sus reglas de juego. Por querer seguir jugando. Y por estar dispuestos a abandonar el juego cuando haya que abandonarlo.

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *