Irreversibilidad

Publicado en La Nación el 3 agosto, 2015
Categoría: Artículos
Etiquetas: , , , , , , , ,

Me mojo. Me seco. Me lo pongo. Me lo quito. Tenemos mucha familiaridad con los fenómenos reversibles.Y poca con los irreversibles.

Los maestros que se gradúan siguiendo estudios de poca calidad, influirán, de manera irreversible, en la mala formación de sus alumnos. Los graduamos hoy. Perjudicarán al país por cuarenta años.

El desorden urbanístico que dejará a nuestras ciudades sin verdor, sin espacios para el esparcimiento de los habitantes, se nos va instalando metro a metro, lote a lote, desarrollo a desarrollo. Y nos afectará, todo el futuro.

La reducción en la protección de las fuentes de agua, no es sed para el año entrante. ¿Pero y en el 2030?

Las concesiones que instituciones y gobierno le fueron haciendo a los sindicatos al eco de te hacemos un paro que te ponemos a temblar y yo no me compro ese pleito, nos han llevado a una situación de gasto público donde no hay espacios de maniobra. Y a Grecia la llevaron a lo que ya sabemos.

El transporte se agrava hasta el estrangulamiento, mediante una variable lenta pero segura que es la demografía. El sistema de transporte ignora esa variable. Se recarga y colapsa. ¡Y ahora quién podrá defendernos¡ A vivir con el creciente costo que pagamos hoy en horas de presa.

Y el aflojamiento sobre valores que fueron tradicionales ¿A dónde podría llevarnos? Los ancianos demandantes de servicios especializados, ya están aquí, solo esperando a que transcurran diez años para que su edad pase de los setenta a los ochenta.

Una buena receta: aprender a distinguir en cuáles barros se convertirán estos polvos. El tiempo pasa y hay problemas que se agravan con su paso. ¿Qué ocurrirá con los malos hábitos alimenticios? ¿Y con la sedentaridad? ¿Y con el deterioro paulatino de la seguridad social? ¿Y con los problemas de calidad de la educación? ¿Y con los problemas nacionales de eficacia? ¿Y con la evolución del crimen organizado? Así como cuando planificamos nos conviene tener en mente la visión, el sueño realizable, también en otros asuntos, ahí donde omitimos la acción,nos conviene visualizar la pesadilla posible.

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *