Entusiasmo laboral

Publicado en La Nación el 20 octubre, 2014
Categoría: Desarrollo
Etiquetas: , , , , , , , , ,

Lo que hacemos con entusiasmo nos da mejores resultados. ¿A los expertos les salen bien las cosas porque saben mucho o porque las hacen con entusiasmo? Lo que hacemos con maestría, nos produce entusiasmo ¿Se debe la maestría al entusiasmo que ponemos en las cosas?

Existen motivaciones externas. El salario es un motivador muy relativo. Pienso que motiva solamente mientras dura la novedad del último aumento. Pero el entusiasmo no puede venir de ahí. Si se tiene una necesidad, al llenarla lo que obtenemos es satisfacción, no entusiasmo.

Una vieja propuesta señala que todo trabajo está definido por tres variables muy significativas: la actividad, las interacciones requeridas y el sentimiento sobre ambas. Hay actividades que son más atractivas que otras. Seguramente más personas preferirían ser pediatras que oncólogas.Hay interacciones requeridas por el trabajo también más atractivas que otras. Se puede pensar que las interacciones de un profesor universitario son más agradables que las del director de un correccional de alta peligrosidad.Y finalmente, son importantes los sentimientos que se tenga sobre la tarea y las relaciones.

El trabajo nos permite realizarnos, desplegar nuestro potencial. Adquirimos conocimientos porque nos gusta el tema y el trabajo da oportunidad de utilizarlos. Eso entusiasma.

Podemos disfrutar de los logros, de los buenos resultados que va produciendo el trabajo. Hacer algo siempre es un acto emprendedor: nos ponemos una meta, accionamos y cuando tenemos éxito, no podemos menos que festejarlo internamente. O podemos disfrutar del nivel de consideración social o de poder que el trabajo específico trae consigo.

También se le puede poner entusiasmo al trabajo como una resolución personal. Porque nos parece que sus frutos son trascendentes o porque satisface otros de nuestros valores.

El ser humano es un ser para la acción. Exploremos todas esas fuentes de entusiasmo por lo que hacemos, porque de ese entusiasmo depende fuertemente eso que llamamos felicidad. Hecho con entusiasmo, el trabajo se convierte en pasatiempo, en fuente de recreación. Es el trabajo que no cansa y que no mira hacia el cheque mensual.

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *