Hasta aquí (versión amplia)

Publicado en La Nación el 21 abril, 2014
Categoría: Política
Etiquetas: , , , , , , , , , ,

En los tiempos de la guerra fría, los soviéticos seguían la táctica de ir obteniendo victorias, políticas o territoriales, tan pequeñas, que a Occidente no le valiera la pena arriesgar un conflicto. Era la famosa táctica del salami: quítele al salami una rebanada de tan escaso espesor que el dueño no esté dispuesto a pelear por defenderla. Pero quíteselas con frecuencia y verá que tampoco peleará hasta que en su mano solo quede la cuerda que lo cierra en su extremo.

Occidente vio cómo Putin se llevó Crimea. Y cómo no se han calmado los afanes rusos. De una manera semejante, el Primer Ministro Chamberlain, intentó apaciguar a los nazis un año antes de que sacaran las uñas y obligaran a Francia e Inglaterra a declararles la guerra.

En ambos casos lo que está en veremos es la conveniencia o la capacidad de decir “hasta aquí”. ¿Cuál costo estamos dispuestos a pagar a cambio de cuál beneficio? ¿Cuánto estamos dispuestos a pagar para conjurar un evento que podría ocurrir o podría no ocurrir? A usted le irrespetan un derecho. Usted decide, por la paz,mirar en otra dirección. Pero le irrespetan otro, y otro, de manera que el irrespeto que usted no quiso protestar, no fue el último sino el inicio de una escalada.

Quizá convendría señalar algunas materias en las cuales tendremos tolerancia cero. Y otras en las cuales los límites son más flexibles. O habrá que cultivar la destreza de predecir cuando un evento es aislado y cuándo es fatalmente parte de una tendencia. Si se toma la historia de Crimea, su significado geopolítico, el perfil de Putin, la humillación de Rusia por la implosión de la URSS, la debilidad relativa de Estados Unidos, la jugada de Putin, era predecible.

Estrategas de las empresas: ¿Tienen un buen mapa del campo de fuerzas al que están sometidos sus mercados, sus productos, sus tecnologías, sus ejecutivos? ¿O cuando ocurra el próximo ataque dirán a sus juntas directivas que les tomó por sorpresa?

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *