Recursos o soplos

Publicado en La Nación el 6 agosto, 2012
Categoría: Artículos
Etiquetas: , ,

Muchas personas en las empresas, tienen una cierta resistencia a utilizar el término “recursos humanos”. Dicen que es poner a los seres humanos en una categoría semejante a la de los recursos físicos y financieros. En estos tiempos en que el conocimiento ha venido a ser un componente tan destacado de la productividad,queda claro que no se trata simplemente de recursos.Igual perplejidad causa el uso deltérmino “capitalhumano”. Está claro que se trata de capital. Está claro que la productividad de los seres humanos proviene del valor que se ha venido acumulando en ellos, en cuanto a formación y motivación.

Elizabeth Gilbert en la novela “Comer, rezar, amar” cita un mantra impresionante:“Honro la divinidad que habita en mí”. Cuando se miran los recursos humanos, la vista se queda en la proteína y en la energía.En cambio cuando se miran seres humanos, se distinguen fenómenos que van más allá.Vemos imaginación, fortaleza ante las dificultades, generosidad, entusiasmo, visión, fecundas paradojas, proacción.Soplos más que proteína.

A las empresas de hoy no les es suficiente la mano de obra.El conjunto de normas y costumbres que el comportamiento de las personas va dejando sedimentado en forma de cultura, hace la diferencia para las empresas exitosas.

Drucker decía que hay que tratar a todos los colaboradores como si fueran voluntarios.Porque en lo esencial de su aporte, eso es lo que son. Se los puede obligar a permanecer ocho horas en la empresa, se los puede obligar a estar ocupados durante ese tiempo. Pero lo que no se puede es obligarlos a ser innovadores, diligentes, entusiastas,leales. Eso sololo harán voluntariamente.

¿Y si el mantra lleva razón? Es entonces cuando en las empresas se siente la responsabilidad por el desarrollo de las personas.Entonces el contrato laboral no es simplemente un intercambio de energía por dinero, sino una oportunidad para emprender procesos de mutuo enriquecimiento entre la empresa y los colaboradores. Y eso va más allá de gestionar los recursos humanos.

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *