Intelectuales en política

Publicado en La Nación el 23 julio, 2012
Categoría: Artículos
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Todo lo que nos rodea está lleno de cosas. Que un pueblo saltara de las cosas a los conceptos sigue siendo un milagro. El milagro griego.Porque en las cosas naturales, antes de que los geómetras las dibujaran, no había ni ángulos rectos ni perpendiculares ni radios.

Los intelectuales se ocupan de conceptos. Reflexionan sobre ellos, no de cualquier manera, sino mediante un método. Los relacionan, construyen afirmaciones y aceptan el debatesobre ellas.El ser intelectual tiene menos que ver con el cociente de inteligencia, que con la vocación de verdad, entendida como el hábito de buscar la verdad esté donde esté, la diga quien la diga, le escueza a quien le escueza. Quizá a eso se refiere la fórmula: amigo soy de Platón, pero más amigo de la verdad.

El trabajo intelectual no tiene por qué ser utilitario. Al decir de Julián Marías, un intelectual es una persona que se ocupa de cosas que ni le van ni le vienen. La pregunta de para qué sirve el Bosón de Higgs,no tiene sentido. Cuando se afirma algo científicamente no se está pensando en la posible patente, al menos si el científico es un intelectual y no un señor contratado por unamultinacional.

Cuando las reglas de juego son propicias, el trabajo intelectual en la política, lo hacen los estadistas, quienes sin fanatismo, sin bandería, sin parroquialismo, sin clientelismo, con conciencia de la limitación de su intelecto, son capaces de concebir sueños realizables sobre el bien común, y son capaces de forjarlos. Lo cual es muy diferente al cultivo del truquillo electorero, al toma y daca subterráneo, a la oposición obstruccionista y a la sordera para el clamor de los ciudadanos. Concuerdo con don Enrique Obregón (http://www.nacion.com/2012-07-17/Opinion/-que-podemos-hacer-.aspx) en que hacen falta los intelectuales en la política. Sin embargo las reglas de juego que rigen la elección y actividad de los diputados en Costa Rica, no resultan atractivas a los intelectuales y hay que cambiarlas.

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