Fraternidad

Publicado en La Nación el 16 abril, 2012
Categoría: Convivencia
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Recomiendo meditar sobre la columna del Dr. Jorge Vargas Cullell del pasado 5 de abril sobre la fraternidad (http://www.nacion.com/2012-04-05/Opinion/enfoque.aspx). Parece que los países son más maduros si cultivan la libertad, la igualdad y la fraternidad. Muchos han cultivado las primeras, pero la última se ha visto estrujada quizá por la libertad y su práctica, el individualismo.

Ha de ser agradable vivir en una nación rica o poderosa. Pero lo que mas grato resulta al habitante común, es que su país sea vivible. Hay naciones más vivibles que otras. Y regiones más vivibles que otras. Es más vivible Cot de Cartago que la zona roja de San José.La fraternidad aumenta lo grato de la convivencia, en la escuela, en la fábrica, en la comunidad.

¿Se puede enseñar fraternidad? Hay una fraternidad que tiene raíces en la “química”. Hay personas que nos caen bien y en cuya ayuda estaríamos dispuestos a salirnos del camino. Para ir más allá hay que demostrar y difundir que en una sociedad más fraternal hay más oportunidad de ser felices, que es lo que subyace al “hoy por ti, mañana por mí”.

Hay actividades específicas para mejorar la convivencia, como el laboratorio de relaciones interpersonales del Instituto NTL. O talleres en algunas escuelas del país donde se enseña a los niños a resolver sus conflictos de manera no violenta.O los campamentos de sensibilización intercultural del CISV.

En todos los casos los pilares son semejantes: escuchar al otro; aceptar el derecho que tiene a ser como es; “ponerse en sus zapatos”; encontrar formas de intercambio donde ambas partes salgan gananciosas. Pero esto hay que enseñarlo, porque instintivamente, el ser humano está programado para luchar, para defenderse, para competir. Sugiero que durante una hora, con alguien o algunos cercanos, juguemos al juego de ser fraternales. A lo mejor nos gusta el resultado, y podríamos expandir ese comportamiento a otros más lejanos. Al final, habríamos progresado en fraternidad y aumentado la probabilidad de ser más felices.

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