Para quién trabaja usted

Publicado en La Nación el 9 mayo, 2011
Categoría: Artículos
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Un presupuesto de gastos es un instrumento aritmético sencillo, pero puede darnos información relacionada con nuestros valores y servir de base a un pronóstico de hacia dónde vamos.

La procedencia del ingreso permite juzgar la dependencia que se tiene con respecto a su fuente. Hay familias cuyos ingresos provienen de varias fuentes. Incluso de proyectos emprendedores, cuya posibilidad de expansión conviene evaluar.

Unos gastos importantes en renglones de consecuencias futuras, podrían indicar previsión, espíritu de inversión o compromiso con el mejoramiento. Esos serían por ejemplo los renglones relacionados con educación propia o de los hijos, o con gimnasio y deportes –practicados, no solo observados- .

Unos pagos desproporcionadamente altos por el automóvil, podrían indicar o que se valora mucho el confort o que se desea proyectar una imagen que está desfasada con la realidad. Gastos importantes por vivienda podrían ser la materia prima para considerar la posibilidad de invertir en una vivienda propia.

El renglón correspondiente a transportes podría dar lugar a cuestionamientos relacionados con la distancia a la cual se encuentra la vivienda con respecto al lugar de trabajo, lo cual implica no solo un gasto en colones sino también en tiempo. O con la posibilidad de hacer algunos arreglos como compartir vehículo o utilizar transporte público.

Algunos renglones permiten tomar conciencia de las necesidades públicas que el gobierno no cubre adecuadamente. Nos referimos concretamente a medicina y educación y especialmente aseguridad privadas.

El gasto en diversiones permite discriminar sobre su funcionalidad. Parece más funcional una excursión que varias visitas al bar. Y sobre lo participativas que resulten: ir al estadio solo es de inferior calidad que ir al concierto con la pareja.

En resumen, el presupuesto de gastos va más allá de la aritmética. Nos dice para qué o para quién trabajamos. Algunos trabajan para los restaurantes que frecuentan. Otrospara el emisor de la tarjeta de crédito a quien pagan cuantiosos intereses. Unos trabajan para el presente individual. Otros para el futuro familiar.

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