Sensibilidad y satisfacción

Publicado en La Nación el 10 enero, 2011
Categoría: Convivencia
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Lo que nos da satisfacción, nos la da en varias dimensiones. Cuando nos alimentamos, el valor que recibimos no es solo el de unas calorías para mantenernos activos. También disfrutamos delsabor; de la forma como está puesta la mesa; de la compañía de aquellos con quienes comemos; y del espacio físico en el cual lo hacemos.

Lo mismo pero a la inversa, ocurre con lo que nos causa insatisfacción o malestar. El ruido que perturba el sueño, interrumpe nuestro descanso, nos produce ira con la desconsideración de los causantes,y hasta podría ser que nos hiciera tener injustamente por causantes a quienes no lo son.

Conviene que quienes son responsables de eliminar aquello que causa insatisfacción, tuvieran una visión lo más completa posible de las distintas consecuencias. Un hueco en una vía causa daños al automóvil; desvía la atención de los choferes; pone en peligro a los transeúntes; disminuye la velocidad de circulación; provoca ira contra las autoridades; desprestigia la fiscalidad (¡Para qué pagar impuestos si ni siquiera arreglan las calles!); erosiona la legitimidad de las autoridades de nombramiento público (¡Por eso es que la gente ni vota por alcaldes!); desgasta la imagen del país (¡Cuándo vamos a ser desarrollados si ni siquiera sabemos arreglar los huecos!); predica que la excelencia es cosa de extraterrestres (¡No me pidan que sea excelente: no ve como están las calles!) .

El funcionario que cree que un hueco es solo un hueco, o que “vuelva mañana” es solo un pequeño retraso, carece de la sensibilidad que, compartida, hace a ciudades y países, lugares donde da gusto vivir.

Y también carece de esa sensibilidad el habitante que no aspira a un nivel de excelencia en los intercambios públicos y privados. La exigencia de alta calidad en los servicios, de manera proactiva, respetuosa, apacible, podría irnos moviendo desde la chambonada hacia la eficiencia y eventualmente hastala excelencia. Con el mismo nivel de desarrollo económico, pero con un mayor desarrollo personal, podríamos disfrutar de mayor satisfacción.

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