Comités de apoyo

Publicado en La Nación el 19 abril, 2010
Categoría: Artículos
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Desde una cola lenta de vehículos, veo a un policía que se acerca a una mujer. Esta empieza a caminar con él hacia la esquina. Atrás,dos o tres varonesmuestran gesticularmente estar enterados de lo que ocurre. Imagino que lo que se espera de ella es que señale a alguien que la ha ofendido . Uno de los varones dice a nadie y en voz alta “Si no lo hace ahora no lo hace nunca”. Y la luz verde me impide ver el desenlace.

La exclamación del varón tenía la intención de motivar a la acción. Seguramente él tiene la intuición de que a veces, a la hora de la decisión, titubeamos. Y seguramente también tiene la intuición de que hay frases que nos llenan de energía, nos envalentonan, que nos llevan a apurar el paso por la incertidumbre, a amarrar todos los cabos sueltos, a focalizar pensamiento y energía y a tomar la decisión.

La acción es como un juego, del cual se obtienen resultados. A veces se tiene éxito. A veces se obtiene lo que se desea obtener. A veces se obtiene lo que realmente no se intentaba obtener. Por eso antes de la acción dudamos. Y entonces surge la tentación de posponerla. O de considerar otras posibilidades.

El análisis interminable, conduce a la parálisis. La exploración de nuevos rumbos, sin duda nos permitirá concebir mejores planes, pero para la toma de la decisión existe un tiempo limitado. De poco sirve un excelente plan de acción cuando ya pasó la oportunidad. Y el éxito siempre es una combinación entre la calidad del plan y la oportunidad de su ejecución.

Pienso en lasexpresiones, gestos oformas que tenemos para empujar a alguien a decidir o a accionar en una determinada dirección. Pensé por ejemplo en expresiones tales como “se va a arrepentir si no lo hace”, “dele viaje”, “no lo piense tanto”“hay que echarse al agua” “el que no se arriesga no cruza el mar”, “la oportunidad la pintan calva”, “el mundo es de los osados”, “pa’ luego es tarde”, “el que quiere camarones …”, “usted las quiere maduras y en el suelo”, “después no se queje”.

Hay apoyos bien intencionados que piensan en el bien común o en el bien de quien acciona. Se da también la “embarcada”, que consiste en impulsar al actor en una determinada dirección, porque de por sí, yo no soy el que estoy en la situación. O la manipulación debidamente armadapara que quien acciona lo haga en la dirección de mi beneficio. Gestos, marchas, memoriales, telegramas, editoriales, son todas formas de estimular de buena o mala fe,a quien está toreando el toro.

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