La huella política

Publicado en La Nación el 5 abril, 2010
Categoría: Artículos
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Dentro de un mes, iniciará labores un nuevo grupo de autoridades ejecutivas y legislativas. Dentro de cuatro años, habrán dejado una huella política en el país. Hoy se habla de la “huella ecológica” para indicar si una actividad deja el ambiente mejor o peor que como lo encontró. Una buena huella política, por analogía, consistiría en dejar al país mejor que comolo encontraron.

Posiblemente dentro de cuatro años habrá una mejor infraestructura. Esa sería la huella física de los cuatro años. ¿Pero cual sería una buena huella política?

Hoy cosechamos frutos de la huella política de Mauro Fernández, el Dr. Calderón, don Pepe, Alberto Martén, quienes introdujeron cambios debido a los cuales, somos hoy un país más educado, más sano, más maduro políticamente, con mayores oportunidades económicas para grandes grupos de habitantes. La buena política debe aumentar la probabilidad de que los habitantes sean más eficaces, más felices y de quedesarrollen más plenamente su potencial. En esa dirección van los aportes de esos patricios.

Dentro de cuatro años, consideraríamos que ha aumentado la probabilidad de ser más eficaces, más felices y más auto-realizados, si tenemos más claridad sobre el sueño nacional realizable; si sabemos atender solidariamente a los excluidos; si los habitantes no se sienten dependientes o intimidados por el gobierno; si son más exigentes;si las autoridades consideran que su finalidad es el servicio y rechazan el ensimismamiento y la arrogancia; si los ciudadanos, superando banderías partidistas, saben llegar a acuerdos en torno a políticas básicas; si la población es más audaz, más responsable, más organizada; si vive más segura; si valorando nuestras tradiciones, nos hemos adentrado robustamente en las tendencias de pensamiento y tecnológicas de vanguardia.

Los planes de gobierno generalmente apuntan a obras físicas o legislativas visibles. La agenda fundamental, la subyacente, es la que transforma a los países. Hay que operar sobre las placas tectónicas y no sobre el paisaje. Esa sería una gestión memorable.

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