El techo de cristal

Publicado en La Nación el 15 febrero, 2010
Categoría: Artículos
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En la literatura gerencial estadounidense se habla del “techo de cristal” para señalar los obstáculos invisibles, disimulados, con los que tropiezan las carreras ejecutivas de las mujeres. Algunos de esos obstáculos, pretenden ampararse en razones para protegerlas: el mundo de la empresa puede llegar a ser muy áspero; la frecuencia de viajes que exige el puesto no les es conveniente; el ambiente natural de una planta industrial o de despacho de mercancías no es el mejor ambiente para una mujer. El techo de cristal y las pseudo-razones que lo explican, son el producto de un prejuicio cultural que lleva a atribuirle a la mujer características que no necesariamente tiene.

La reciente elección de quien presidirá el poder ejecutivo, ha recaído en una dama, quien ha competido, en igualdad de condiciones con varios varones. Y sería muy constructivo que esto produjera en las empresas un ejercicio de reconsideración ingenua, transparente y sin negaciones a priori, de los prejuicios culturales que dan lugar al techo de cristal. Las mujeres con experiencia y con estudios superiores en las empresas son abundantes y posiblemente, muchas han sentido que esos merecimientos no les han sido suficientes para escalar posiciones ejecutivas.

Un buen camino para reblandecer el techo de cristal y sus raíces culturales es hacer una autoevaluación que responda a preguntas tales como las siguientes: ¿Se escucha a las mujeres en las reuniones igual que a los hombres? ¿Ocurre en los grupos que ideas procedentes de mujeres, son sacadas a flote hasta que un compañero varón las repite? ¿Se sienten capaces los jefes de evaluar el trabajo de las mujeres y de elogiar sus buenos resultados o señalar las deficiencias? ¿En los comités y grupos de trabajo participan mujeres? ¿Recaen “misteriosamente” los encargos de elaborar las minutas de las reuniones en mujeres? ¿Se elogia por igual la vestimenta y la apariencia de los varones y de las mujeres? ¿Da lo mismo a los varones un jefe que una jefa?

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