El curriculum oculto

Publicado en La Nación el 8 febrero, 2010
Categoría: Desarrollo
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En todo acto educativo, existen unos objetivos manifiestos y otros ocultos. El profesor de estudios sociales, de manera manifiesta quiere que el estudiante aprenda cómo la geografía afecta las relaciones sociales. Y al de matemática le interesa que el estudiante aprenda el teorema de Pitágoras. Pero de manera consciente o inconsciente, también están transmitiendo al estudiante actitudes, valores, hábitos.En el programa no aparece un día en que se explique lo que es la puntualidad, o la nitidez en los trabajos, o el respeto a los compañeros, pero de la forma como se maneja la hora de clase, el estudiante recibe una formación sobre estos aspectos que van más allá de lo cognitivo.

Los actos educativos no se circunscriben a la escuela. Los padres de familia, los jueces, las autoridades públicas, los profesionales que prestan servicios personales, los jefes, los amigos, participan también en actos educativos.

El graduado de una universidad de verdad, se ve desafiado por su prestigio. Sus estándares elevados lo invitan a superarse. Por eso lleva para siempre consigo la impronta de su paso por ella. Y el graduado de otra de mentirillas, queda en desventaja para siempre, aunque el curriculum manifiesto de ambas, fuera el mismo. Un desafío –fantaseado, desde luego- para una excelente universidad, sería no emitir diplomas, confiada en que la sociedad sabría descubrir la exquisita procedencia de sus graduados.

Hay lugares de trabajo donde solo se realiza un intercambio de tiempo y energía por dinero. Otros dejan huella. Desarrollan a las personas de tal manera que hasta sus hogares se benefician del mejoramiento alcanzado con ocasión del trabajo.

Hay amigos a quienes solo recordamos por los chistes y las fiestas. Otros fueron ejemplo, llamado a la superación, portadores de valores y hábitos admirables. Y cada comida familiar podría ser solo una ocasión de ingerir alimentos, o además, un acto educativo cuyos resultados queden ahí en beneficio de los comensales y de las personas dichosas que se cruzarán en sus caminos.

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