Repensar lo que hacemos

Publicado en La Nación el 23 noviembre, 2009
Categoría: Cambio
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Ante la revolución de las tecnologías de información y comunicación, unos van más rápido que otros. Veo empresas que siguen llevando su inventario a mano. Y profesores que siguen dando sus clases a base depizarra ypilot. Y personas que no tienen cuenta de correo electrónico. Y oficinas públicas que “te hacen ir” para completar algún trámite.

Si hoy se suspendiera la ley de la gravedad, podríamos seguir construyendo edificios como antes, pero serían más competitivos los que se aprovecharan de la nueva circunstancia. Si apareciera un material más liviano y más barato que los tradicionales, habría que rediseñar todos los equipos ya que de poco serviría seguir construyendo máquinas de acero.

Todo diseño debe hacerse con el objetivo de optimizar la función y el costo. Se llama ingeniería del valor, a los esfuerzos analíticos para sustituir materiales, operaciones, funciones, a fin de lograr mejorar la relación función/costo.

Las tecnologías de información y comunicación que nos permiten jugar ajedrez contra un jugador que está en Europa, o enviar el texto de un libro a Asia en minutos, representan cambios tan profundos y de impacto tan amplio,que es necesario repensar todo lo que hacemos.Algunos utilizan menos la telefonía fija porque prefieren marcar desde el archivo de números del celular. Se podría pensar que es tan importante disponer de banda ancha como el derecho a la educación. Si el tele trabajo prospera, toda casa debería contar con un espacio para trabajar. Los supermercados podrían ver venir una competencia como la que Amazon ha hecho a las librerías. Y lo que usted lee en papel se está viendo sustituido por lo que lee en su computadora o en la pantalla de su teléfono celular. Y la teleconferencia de trabajo, podría irse extendiendo hacia la tele-cena, razón por la cual los restaurantes y los servicios de catering harían bien en ofrecer el servicio. Y quizá dormirán más tranquilos quienes tengan su vivienda debidamente monitoreada, que quienes tienen un guarda apostado al frente.

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