Trabajo y desarrollo personal

Publicado en La Nación el 24 agosto, 2009
Categoría: Aprendizaje
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Todo aprendizaje significativo implica un cambio. Pero no solamente un cambio bioquímico en las neuronas, como cuando aprendemos un hecho aislado. Sino un cambio de comportamiento, de orientación, de aspiraciones, de ubicación en el contexto.

Una buena parte de lo que aprendemos, lo aprendemos en el trabajo. Por eso pienso que las empresas forman parte del sistema de enseñanza-aprendizaje del país. Y desde esa perspectiva de responsabilidad, su pedagogía no puede ser simple entrenamiento que tenga como meta aumentar la productividad, sino que debe aspirar al desarrollo de las personas. Buscamos la eficacia y debemos aprender a buscar la felicidad con motivo del trabajo.

Las oportunidades de ejercer esa pedagogía impregnan la actividad cotidiana de las empresas y las benefician. Se requiere, en la empresa y en la vida privada de los colaboradores, que aprendan a plantear y resolver problemas ya tomar decisiones. Que se ubiquen racionalmente ante el futuro, que es lo que llamamos pensamiento estratégico. Que desarrollen una forma constructiva de comunicarse para aportar esfuerzos con miras a una meta común, que es lo que en la empresa llamaríamos “trabajo en equipo”, y en la vida privada podríamos llamar “convivencia familiar constructiva y confortable”.

En las empresas se dedica tiempo y esfuerzo a promover acuerdos. Todas las técnicas de resolución de conflictos, en esencia, de lo que tratan es de eso. Esas destrezas son igualmente necesarias en la vida privada de los colaboradores. Y qué decir del ejercicio del liderazgo, que consiste básicamente en entusiasmar a los demás hacia la consecución de una meta. Si padres, hermanos, cónyuges, utilizáramos en casa esas habilidades que tanto nos empeñamos en aplicar en la empresa, otro gallo cantaría para hijos y cónyuges.

Nuestra vida privada se enriquecería si pugnáramos por ser más eficaces y más felices. En las empresas se sabe mucho al respecto. Solo falta darse cuenta de las posibilidades de transferir conocimientos, técnicas y hábitos, de un ámbito al otro.

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