Verás a tu pueblo

Publicado en La Nación el 1 septiembre, 2008
Categoría: Contribución
Etiquetas: , , , , , ,

No se puede pagar el pasaje del bus con un billete de diez mil pesos. Lo mismo ocurre con los ideales. A menos que los traduzcamos en acciones, que los tengan por inspiración, nos paralizarán en una contemplación extasiada. Cuando cantamos el himno nacional, nos volvemos a sentir niños exaltados al prometer estar dispuestos a trocar en arma la tosca herramienta. Y nos conmueve sentir el regazo tibio cuando saludamos a la tierra gentil, a la madre de amor.

Pero todo eso cobra mayor sentido si lo traducimos en acciones para enfrentar como nación el problema del tránsito urbano. Y no investigando su solución, que podría no ser lo nuestro, sino cediendo el paso en la próxima intersección complicada. O el problema de la calidad de vida, luchando contra el tabaquismo y la sobrealimentación, que nos pasarán la factura como país, a la vuelta de la esquina.

Los ideales, pueden hacernos mirar hacia atrás. Si pensamos en cuando podíamos creernos aquello de la Suiza Centroamericana, quisiéramos con añoranza devolvernos. El ideal entonces, se nos convierte más bien enancla que nos impide aprovechar las oportunidades que van llegando con el paso del tiempo. O podría el ideal, hacernos mirar hacia adelante. Es el ideal-visión, no el ideal-reliquia. Es el sueño que nos convoca a todos,a contribuir en su realización y que nos sirve como vela, para aprovechar el impulso del viento de lo que hemos construido en el pasado como nación.

El país no es la responsabilidad exclusiva de los gobernantes. Una nación alineada es una comunidad en la cual cada uno de sus habitantes sabe con claridad qué tiene que hacer para alcanzar el ideal. Es necesaria la función de control: velar por que los gobernantes estén navegando hacia la meta deseada. Pero es indispensable otra deautocontrol: preguntarnos cómo lo estamos haciendo como personas individuales. Si en nuestra esfera de responsabilidad, estamos construyendo. Si estamos arrimando el hombro.

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *