El banano de oro

Publicado en La Nación el 18 agosto, 2008
Categoría: Artículos
Etiquetas: ,

Nuestro comportamiento obedece a incentivos. Estudiamos porque queremos aprender. Entrenamos porque queremos rendir en el deporte. Somos corteses porque de no serlo, se nos sancionaría socialmente. En el libro “En busca de la excelencia”, Tom Peters,narra una anécdota que tiene mucho sentido.

Un equipo se encontraba enfrascado por semanas buscando una solución a un problema técnico de importancia. Una persona, miembro de ese equipo, se encontraba bregando con el asunto, tiempo después de la hora de salida. De pronto ¡Eureka¡ Algo que parece una buena solución. Revisión del procedimiento. Revisión de los resultados. Y sí …parece que esto es una solución.

La persona va a la oficina de su jefe, quien también se encuentra trabajando más allá del horario. Le explica la solución. Y ambos están de acuerdo en queel problema que los ha tenido cautivados durante semanas, está resuelto. Abrazos y felicitaciones. Pero el jefe siente que falta algo. Falta un premio para el resultado. Busca en sus gavetas y solo encuentra un banano que ha sobrado de su almuerzo. Lo toma y ceremoniosamente dice a su colaborador: ¡Aquí lo condecoro con este banano!

Siempre he pensado en el cuidado con el cual, la persona condecorada, puso esa noche ese banano en su cartera, marchó a su casa, reunió a su pareja y a sus hijos, y lleno de orgullo puso la fruta en el centro de la mesa y les preguntó “¿Qué ven aquí?” Esperó todas las opiniones y finalmente dijo: Esta es una condecoración a mi esfuerzo, a mi perseverancia, a mi creatividad. Y contó la historia.

La empresa, a partir de ese evento, estableció la práctica de entregar un pequeño banano de oro, a quienes hicieran contribuciones importantes a su éxito. Lo cual afirma la posibilidad de que un contenido simbólico, constituya incentivo y plantea que un gesto puede valer más que una propina. Que hay remuneraciones más importantes que los honorarios. Que no somos una máquina traga-monedas.

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *