Llueve fuerte

Publicado en La Nación el 7 julio, 2008
Categoría: Artículos
Etiquetas: , , ,

Decir “a mí que me importa el precio del petróleo porque yo no tengo carro”, sería como decir “a mí que me importa que este barco se hunda. Que se preocupen los dueños”.Nos afecta el precio del petróleo, tanto a través de la tarifa de los autobuses, como a través del incremento de costos de la leche que se produce en San Carlos y se distribuye en San José. Nos afecta también porque maíz y caña que antes se dedicaban a la alimentación, ahora se dedicarán a producir combustibles.

El petróleo era baratísimo. Hace unas pocas décadas, era más caro un litro de refresco de cola que uno de gasolina. Y era así como consecuencia del poder que las potencias occidentales tenían sobre los países productores de petróleo. Luego estos países inventaron la OPEP, la unión de países productores de petróleo, se pusieron de acuerdo y subieron los precios. En ese momento, el mundo consumidor se hizo más pobre y los países productores se hicieron más ricos. Los países productores de banano también intentaron lo mismo, pero no tuvieron tanto éxito porque si el precio de los bananos sube, el consumo de bananos se reduce, entre otras cosas porque se puede dejar de consumir bananos y nada pasa y también porque ante bananos caros, podemos responder comiendo más manzanas. Pero como los sustitutos del petróleo son escasos, cuando su precio sube, su demanda no baja sensiblemente.

Con los precios actuales y con la presión ecológica para usar menos combustibles fósiles por su efecto de contaminación del ambiente, el mundo cambiará. ¿En qué dirección cambiará? Podría cambiar en la dirección que quisieran los poderosos de la tierra. O podría cambiar en la dirección del bienestar del mayor número. Tal vez el tema político más interesante de estos días es el de cómo hacer para que ocurra lo segundo y no lo primero. Bajo esa óptica deberíamos mirar todas las medidas que sin duda se propondrán para transitar por esta crisis. Si llueve fuerte, mojémonos todos.

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.