Es verano

Publicado en La Nación el 21 enero, 2008
Categoría: Artículos
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Recrearse no es disipar energías. Es emprender actividades que nos vuelvan a dar energías. Si lo vemos desde un punto de vista estrictamente neurológico, sensaciones nuevas, nos sacan de la rutina, ponen en funcionamiento otros circuitos que habitualmente están desactivados. Para Freud, el yo se forma a partir de las sensaciones que recibimos. Podríamos afirmar que se revitaliza con sensaciones singulares. Las acciones rutinarias de todos los días implican un esfuerzo y una activación de recursos cerebrales mínimos.

En algunos programas de entrenamiento de la creatividad, se apela a cambiar los parámetros dentro de los cuales nos desenvolvemos cada día: caminemos hacia atrás, reposemos boca arriba en el piso,intentemos abordar un problema después de hacer unejercicio aeróbico, escribamos o dibujemos con la mano menos apta, hagamos jogging con papel y lápiz o grabadora en el bolsillo, para fijar las ideas audaces que irrumpen cuando subimos y sostenemos las pulsaciones a un determinado nivel.

Hay que planear la recreación. Para quien se siente apabullado por el calor, el veraneo en la playa consistirá en refugiarse en el aire acondicionado y consumir bebidas frías, muchas veces alcohólicas. Pero la persona que va a la playa a correr en la arena, a sentir complacida lo que la alta temperatura hace sobre su cuerpo, lo está sometiendo a sensaciones no usuales, con beneficio para su descanso, su creatividad, su renovación.

La montaña ofrece otras oportunidades: Las bajas temperaturas, el gasto energético que hay que hacer para conservar el calor corporal, los desniveles de los senderos, el sonido de árboles y aves, las sombras variantes del sol sobre los montes, la frescura natural del bosque.

Un buen programa para el verano, tomaría en cuenta que como especie, hemos estado más tiempo en contacto con costas y bosques, con montes y ríos, que bajo el aire acondicionado y la luz fluorescente. De una cierta manera, la recreación debería consistir en volver a nuestras raíces.

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