Impacto-probabilidad

Publicado en La Nación el 20 agosto, 2007
Categoría: Artículos
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¿Por qué no le ponemos pararrayos a las casas? ¿Por qué nos subimostranquilamente a un automóvil si causan tantas muertes? ¿Por qué no perdemos el sueño por temor a los meteoritos? Internamente manejamos una relación compuesta de impacto y probabilidad. Si algo tiene un gran impacto posible pero es muypoco esperable que ocurra, entonces su efecto en nuestro comportamiento se reduce. Si algo tiene poco impacto pero es altamente probable, nuestro comportamiento nos lleva a proceder con cautela.

De algunos eventos tenemos información empírica. ¿Cuál es la probabilidad de que una copa de cristal al caer se quiebre? La respuesta es, cien por ciento. Por eso la manejamos con tanto cuidado. Sobre otros eventos, tomamos la información empírica pero la suavizamos con creencias. La probabilidad de que la ingesta de grasas aumente el riesgo de problemas cardiovasculares, es alta. Pero ante el plato de chicharrones, nos hacemos argumentos de que unos cuantos no me harán daño, o de que en el resto del año no volveré a comerlos.

Cuando alguien se salta una luz roja, sabe que corre un riesgo importante de causar un accidente, pero entonces suaviza esa información diciéndose que otros lo hacen, que a estas horas de la madrugada hay poco tráfico y que cómo va a tener tan mala suerte.

Si estamos en la playa, un tsunami es peor que una quemadura solar, pero lo uno es menos probable que lo otro. Por eso siempre que viajamos a la playa llevamos loción antisolar, pero no averiguamos si hay alarmas anti-tsunami ni tenemos un plan de escape.

La probabilidad de que en una lotería perfecta de cien números salga premiado un número dado, es de un centésimo. Sin embargo, cuando compramos lotería y pedimos el 24, es porque pensamos que ese número tiene más probabilidadque otros. Cuando decimos “esto no me puede pasar a mí” es porque rebajamos subjetivamente la probabilidad de ese evento. Es entonces cuando alguien debería decirnos “¡Siga durmiendo de ese lado!”.

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