Pecados nuevos

Publicado en La Nación el 5 diciembre, 2005
Categoría: Artículos
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Hace cincuenta años, el país tenía unmillón de habitantes. San José era Costa Rica. Producir era casi exclusivamente sembrar. Los servicios significaban poco en la producción nacional. No había televisión.Había una décima parte de los vehículos que circulan hoy.La convivencia era más simple. A nuestras abuelas les bastaba con repetirnos por activa y por pasiva que no había que mentir y que de lo ajeno, solo podíamos tomarlo que noscupiera en el ojo sin estorbar.

Hoy somos más. Nuestras ciudades, las relaciones económicas y la convivencia,se han complicado. A la abuela no se le hubiera ocurrido decirnos que no había que jugar solitario en horas de trabajo. O que había que darle buen mantenimiento al auto para no causar daños a terceros. O que no había que abusar de la seguridad social retirando más medicamentos que los necesarios. O que no se valía “doparse”.No existían las faltas contra la propiedad intelectual porque ni existía la fotocopiadora que tanto ha perjudicado los derechos de autor. Tampoco había preocupaciones sobre la manipulación genética.

Cuando se quería hablar bien de algún vecino se decía que era una persona “muy legal”. Todavía no se había inventado el término de “buen ciudadano corporativo” para aquellas empresas que cumplían con su responsabilidad social. Quienes se enriquecían ilícitamente desde un puesto público, lo hacían de manera burda: tomaban materiales u obreros y los enviaban a construir algo en su beneficio.No existían los medios financieros ni electrónicos para que lespusieran una “dádiva” en su cuenta en un banco suizo. Y los conflictos de interés eran menos frecuentes que ahora en una sociedad con miembrosmás intensamente interrelacionados.

La confidencialidad era importante, pero no era crucial. Todavía faltaban años para que alguien inaugurara el pecado de obtener ganancias con información privilegiada. Los pecados tenían nombres feos. Ser merodeador sonaba peor que serhacker. Ya no basta con haber aprendido a través de Adán,que hay que tener cuidado al recibir una manzana aun a alguien de confianza. Es necesario entoncesafinar la sensibilidad y la responsabilidad para lidiar con los pecados nuevos.

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