La gerente de la casa

Publicado en La Nación el 15 agosto, 2005
Categoría: Artículos
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Sin procedimientos escritos, con presupuesto escaso, con un reconocimiento silencioso o sin él, todos los días, todos los hogares, realizan operaciones complicadas bajo la conducción silenciosa ycariñosa de la madre.

Estas extraordinarias gerentes hacen maravillas con un presupuesto cuyo lado del gasto presiona hacia arriba y cuyo lado del ingreso se encuentra con las realidades que todos conocemos y hasta son capaces de generar algún ahorro previsor.Hacen funciones de abastecimiento muy complicadas para que nunca se rompa el inventario de aceite, sal o harina.Es notoria la forma como optimizan su función manejando una complicada información de ofertas y puntos de venta donde el gasto rinde más.

Mantienen en marcha un pequeño hotel, donde se presta a todos los habitantes todos los servicios relacionados con el alojamiento con calidad de cinco estrellas. En los hoteles, hayque atenerse a los lapsos de entrega, pero en el hogar los muchachos esperan que se les hagan milagros cuando andan correteandola ropa de gimnasia que enviaron a lavar ayer y quieres volver a utilizar hoy. En los hoteles, el tren de aseo pasa una vez por la mañana. En los hogares hay una continua función de orden y limpieza día y noche.

Y vienen los líos padre-hijos o hijos entre sí, y entonces se ponen en marcha las destrezas de conciliación de conflictos y lo que auguraba unatormenta, se transforma en vientos que se van desvaneciendo. Ylas tareas de asesoría, cuando los hijos o el padre plantean los asuntos que los inquietan y siempre encuentran la experiencia y el conocimiento enriquecidos por la intuición femenina, como ingredientes para una decisión que no se nos hubiera ocurrido si la hubiéramos tomado solos. Y las horas de consejería estudiantil en las cuales los más chicos aprenden a leer y escribir y los más grandecitos a programar el tiempo, a leer con eficacia y a aceptar que hay cosas difíciles de entender. Y el consultorio psicológico donde hijos y padre venimos a ventilar las frustraciones, a explorar temores y a indagar si nuestros sueños son quimeras o parecen realizables.

Así ayer. Así hoy. Así mañana. Mientras la madre esté al frente del hogar.

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