La carretera

Publicado en La Nación el 6 junio, 2005
Categoría: Convivencia
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Las naciones, como las personas, van dejando su huella en sus obras. La obra nos deja entrever a su creador. Una carretera es una obra pública. No es la creación de nadie en particular, sino que es una creación comunitaria. Un conjunto de carreteras estrechas, sinuosas, de tránsito lento,se puede leer como un libro de historia. Se lee en ellas que hubo poco dinero disponible para obras públicas, lo cual puede significar que hubo poco dinero para todo, o que las prioridades superiores no eran las carreteras. Muestra poca preocupación por el tiempo: da lo mismo llegaren cuatro horas que en una hora.

Pero una carretera no es solo un gran volumen de asfalto que nos permite ir de un lugar a otro. Es también un ente vivo que muestra cómo es la organización social de esa nación. Si entramos y salimos en cualquier lugar, si el límite de velocidad se irrespeta, si se arroja basura desde los vehículos, si los vehículos que circulan por ella pueden estar en condiciones riesgosas de circulación, eso muestra una nación descuidada, con unos criterios de convivencia poco esmerados. Para una nación así, una carretera de alta velocidad sería un peligro. Uno podría preguntarse qué le ocurriría a la tasa de accidentes si un país así, de pronto superara sus problemas de recursos y pudiera disponer de las carreteras de las que disponen los países avanzados. No basta con disponer de los bienes. Hay que aprender a utilizarlos.

Una tercera meditación sobre la carretera, es la siguiente. En el verano, nuestras carreteras de mayor flujo se llenan de policías. El estado quiere contribuir a disminuir el número de accidentes y aumenta el riesgo de que los conductores irresponsables sean sancionados. Otros países tienen otras opciones. ¿Qué nos estaría mostrando un país que no aumenta la vigilancia policial en las carreteras en un fin de semana de alta intensidad de tráfico? Podríamos pensar que está mostrando que en esa comunidad se tiene confianza en la responsabilidad individual. Que se espera que se respete el límite de velocidad y en general las reglas de juego de ingresar, salir, adelantar, que se han venido sedimentando por ser las más seguras. La vigilancia policial es una señal de que los individuos no saben utilizar su libertad. La ausencia de vigilancia policial habla de la responsabilidad personal.

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