Escaso combustible

Publicado en La Nación el 18 abril, 2005
Categoría: Artículos
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Estamos a punto de tener que gastar menos combustibles. Esto podría verse como una limitación o como un reto, como una oportunidad de explorar de lo que somos capaces y de adoptar algunos comportamientos inusuales. Esto esformativo parael carácter.

Tener más es mejor que tener menos. Pero el tener menos o el no tener podrían rendir frutos que la abundancia no nos dará. Jean Guitton cuenta cómo,hechos prisioneros por el nazismo, desprovistos de sus bibliotecas, un grupo de maestros e intelectuales iban haciendo vida intelectual disponiendo solamente de papel para hacer notas. Ponían así a prueba su creatividad y su ingenio, porque lo que sabemos es lo que tenemos entre pecho y espalda y no lo que está en el disco duro de nuestra computadora.

Las cosas que tenemos, a las cuales los economistas llaman bienes, silenciosamente podrían irse convirtiendo en males. Si alguien es señor de sus bienes, ¡qué bien!, pero cuando los bienes son los señores de alguien¡qué mal! Esta persona que tiene un automóvil y que se desasosiega por lo que le podría ocurrir ahí donde lo dejó parqueado, que estaría dispuesto a agredir a quien lo colisionara, que gasta una parte importante de su ingreso en mantenerlo y comprarle adornillos, que gasta dos buenas horas de su mañana de domingo en mantenerlo reluciente, ¿Es señora de su automóvil o viceversa?

Saber prescindir es formativo. Es una oportunidad para disciplinarnos y para fortalecer la voluntad. Cuando “se va la luz” volvemos a conversar como antes, volvemos a experimentar esa aprehensión difusa que nos dan las sombras, y esa dificultad para encontrar lo que buscamos. Los neurólogos dirían que ese ejercicio es tonificante paranuestros procesos mentales. Utilizamos circuitos nerviosos nuevos cuando hacemos cosas no usuales.

Sin combustible abundante posiblemente tendremos que hacer más viajes a pie o más viajes en bus quienes suelen viajar en su auto. En ello hay una oportunidad de valorar la abundancia temporalmente perdida, de hacer más ejercicio físico, de vivir la realidad comunitaria del bus con choferes, radio, paradas, humo y alguna otra incomodidad. Tendremos oportunidad para superar la quejadera, rasgo infantil que muestra dependencia.Todo en beneficio de nuestro carácter y de nuestras neuronas.

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