Reclutas con o sin matemáticas

Publicado en La Nación el 22 noviembre, 2004
Categoría: Educación
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Leí recientemente en Harvard Business Review Noviembre 2004 la noticia de que losestudiantes estadounidenses no valoran tanto ni los conocimientos de matemáticas ni el dominio de una segunda lengua, lo cual resulta muy llamativodesde nuestra perspectiva. En Costa Rica se está abriendo paso el consenso de que es indispensable que nuestros muchachos manejen bien las matemáticas, el lenguaje y el pensamiento científico y tengan amplios conocimientos de inglés.

No hay duda de que la realidad física obedece al lenguaje de las matemáticas, lo cual de manera semejantecreía Galileo. Vemos que nos vamos adentrando en una economía del conocimiento donde el valor de los productos no depende ya tanto de las materias primas de las cuales estén hechos sino del conocimiento que tengan incorporado. En un teléfono celular, los materiales tal vez tengan el mismo costo que los materiales que se utilizan paraconstruir una silla. Pero el conocimiento que está incorporado en ambos productos, es bien diferente. Por eso un celular tiene un precio más alto que el de una silla. En esas circunstancias, la mano de obra tiene que irse transformando en “mente de obra” un término que le he escuchado varias veces a Roberto Sasso.

El camino paratransformar la mano de obra en mente de obra es a través de la acumulación de conocimientos científicos y para ello se requiere la obtención y utilización de destrezas matemáticas. Pero no se detiene ahí la valoración de estos conocimientos. Yo no me santiguo ante la ciencia. Tiene limitaciones. Es parte de la etiqueta científica aceptar que los conocimientos que se tienen por verdaderos, son provisionales. Es parte del protocolo científico abrir la puerta a la crítica y al cuestionamiento de la verdad provisional que se ha ido alcanzando.

Esto en sí es un valor. No solamente la ciencia y las matemáticas nos dan un cierto dominio sobre la realidad física a través de la física, la química, la biología sino que también nos auxilian en nuestra vida cotidiana. La ciencia y el comportamiento de los científicos, es unantídoto contra los dogmatismos. Y tampoco la tengo contra los dogmatismos en la esfera correspondiente a la fe. El dogma, en el terreno de la fe, es equivalente a la teoría en el terreno científico. Un dogma es para el ser humano de fe, como un axioma en geometría. Lo grave es que en ciertos asuntos que no son de fe, como en gestión de empresas, en gestión política, o en gestión personal, no seamos un poco más objetivos a la manera científica yno tengamos una mayor apertura a la crítica y a la revisión.

Nuestro lenguaje es la herramienta con la cual describimos nuestro mundo a otros y nos describimos el mundo a nosotros mismos. Es la herramienta con la cual nos planteamos los problemas y mediante la cual intentamos resolverlos. Pero ese lenguaje dista mucho de semejarse al lenguaje lógico matemático, el cual es económico, riguroso, conciso, simple. El lenguaje científico,además de eficaz, a veces resulta también elegante. Nosotros en nuestros asuntos cotidianos nos perdemos en parte porque nuestro lenguaje y nuestro pensamiento están llenos deimprecisiones, erroresde lógica, atajos indebidos y marañas confusas.

Por eso resulta tan triste que solamente un 27% de los candidatos haya aprobado las pruebas de matemáticas de noveno año. Eso conducirá a grandes mayorías de estudiantes a optar por carreras universitarias donde “no haya matemáticas”, lo cual hará que pasen sus años universitarios sin contrastar sus modos confusos de pensar y hablar, con los precisos y concisos que utilizala ciencia. Los

estudiantes estadounidenses pueden darse el lujo de no valorar los conocimientos matemáticos. Pero para un país como el nuestro, esa es la reserva de talento de la cual deben nutrirse nuestras ventajas competitivas.

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