Eficiencia o humanismo

Publicado en La Nación el 30 agosto, 2004
Categoría: Aprendizaje
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La Europa Comunitaria ha venido introduciendo profundos cambios en las estructuras y el contenido de los estudios de sus países miembros. Uno puede imaginarse con facilidad que existen necesidades perentorias en ese campo, a las cuales ha dado origen la integración. Estudiantes que comienzan su carrera en Alemania y la terminan en España, abogados italianos que acaban ejerciendo en Holanda, todo lo cual hace necesaria una homologación de las carreras y su unidad de medida que son los créditos, de manera que la movilidad estudiantil y profesional tenga menos obstáculos. Todo esto parece muy bien. Pero si en busca de mayor detalle vamos a los documentos que mejor describen estos cambios, queda alguna preocupación. Según la llamada Declaración de Bolonia estos cambios tienen como “meta claramente definida y común: crear un sistema de educación superior que mejore el empleo y la movilidad de ciudadanos y aumente la competitividad internacional de la educación superior europea” antes del año 2010.

La Declaración se ha operativizado mediante undocumento denominado “Tuning educational structures in Europe”, título que los países signatarios han convenido en no traducir ni siquiera en los documentos en español, pero que podríamos traducir como “El afinamiento de las estructuras educativas en Europa”. Tambiénmediante otros documentos, entre los cuales hay unollamado memorandumsobreel tema del aprendizaje permanente. En él, con razón, se considera que dicho aprendizaje es central al proceso de cambio, en vista del crecimiento vertiginoso de la cantidad de conocimientos, delas exigencias de la sociedad del conocimiento y –agregamos-, de la más larga vida laboral que tendrán los habitantes actuales y futuros.Dicho memorandum sostiene que “la promoción de la ciudadanía activa y el fomento de la capacidad de inserción profesional son objetivos igualmente importantes e interrelacionados de ese aprendizaje”.

Sin embargo –y podría estar equivocado- el sabor que dejan esos documentos es el de que lo importante es la empleabilidad, esto es, el transmitir a los educandos conocimientos, desarrollarles destrezas y auspiciarles actitudes que los conviertan en participantes eficaces del sistema productivo. Objetivo que está muy bien si lo consideramos parcial. Pero la gran pregunta que queda flotando es si se pondrá tanto énfasis en el otro, en el de promover la ciudadanía activa, o como preferiría expresarlo, en promover el desarrollo personal para la convivencia constructiva.

Los países necesitan ser productivos. La eficacia empresarial e institucional es la fuente de nuestro bienestar material. Las empresas y las instituciones tienen un papel socialmente beneficiosoque a nadie en su sano juicio se le ocurriría cuestionar. Pero los países no subsisten, al menos no subsisten como países donde sea posible encontrar la felicidad, si canalizan todos sus esfuerzos públicos y privados hacia la obtención de metas de bienestar material. Y postulado eso, uno podría preguntarse si parte de los problemas que vamos viendo en el Congreso, en el Poder Ejecutivo, en algunas instituciones y empresas y hasta en las vocingleras manifestaciones callejeras, no se deben precisamente a que por decenios hemos dirigido nuestros esfuerzos a tener un país más productivo, olvidando la promoción de la ciudadanía activa, como la llaman en Europa, o el desarrollo personal para la convivencia.

Desconsuela un poco pensar que Europa se estuviera convirtiendo en una gran fábrica. Como desconsolaría pensar que Costa Rica se convirtiera solo en un gran destino de turismo ecológico oen un gran parque tecnológico que albergara a empresas electrónicas einformáticas de clase mundial. Todo eso conduce al bienestar. Todo eso es deseable. Lo que no estaría bien es que fuéramos solo eso cuando tenemos la historia, el capital humano y quizá hasta la vocación, paraser también un faro dehumanismo para América. Recordando a don Pepe, no estaría bien que el ruido de los tractores nos impidiera deleitar al mundo con nuestros violines.

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