Arrimar el hombro

Publicado en La Nación el 14 julio, 2003
Categoría: Convivencia
Etiquetas: , , , ,

Cuando se pega la carreta, no basta con chucear a los bueyes. En determinados momentos hay que empujar la carreta y todos a una, bueyes y personas, logran desatascarla. El esfuerzo humano es sinérgico. Eso significa que el esfuerzo de dos personas que trabajan al unísono produce mayores resultados que la suma de los esfuerzos de cada persona por separado. Esa es una de las promesas del trabajo en equipo, que juntos podemos ver más, podemos imaginar más, podemos intentar más, podemos lograr más.

La vuelta ciclística a Francia que se está corriendo en estos días, nos vuelve a traer imágenes de una de las tácticas propias del ciclismo: dejar que los que van adelante cubran el viento para que el que viene atrás pueda avanzar con menor gastode energía. A eso se le llama despectivamente “chupar rueda”. Concepto que es muy útil porque se puede chupar rueda en nuestras acciones ordinarias: conocemos compañeros de trabajo que se las arreglan para que cuando trabajan con otro, el otro haga lo más difícil; compañeros de estudio que se “recuestan” sobre el esfuerzo de los demás y que se las arreglan para no participar en la investigación, ni en la redacción sino en la mecanografía del informe; goleadores que llegan a cifras abultadas porque otros en el equipo “han hecho el gasto” de hacerle las asistencias a gol. En la teoría económica, al “chupar rueda” se le ha denominado el problema del polizón,que es la persona que viaja sin pagar su tiquete o también el problema del parásito, que es quien sale beneficiado sin hacer el esfuerzo correspondiente. El mejor ejemplo es el pago del guarda del barrio: las personas queno pagan saben que si una mayoría de sus vecinos pagan, ellos también saldrán beneficiados.

Una de las reglas de la convivencia social es no jugar el papel de parásito, de polizón. Eso se observa hasta en losniños de kinder quienes cuando juegan: señalan con gran frialdad a quienes sienten que no están contribuyendo al juego o al proyecto que tienen entre manos. Las hormigas deben su éxitoa la forma como se organizanpara trabajar por los objetivos del hormiguero y hoy se sabe que las sociedades humanas más exitosas deben su éxito, más que a los recursos físicos y que al capital del cual disponen, alas reglas de juego que se han dado para convivir eficazmente. Podríamos decir que un grupo social eficaz, un país eficaz, una empresa eficaz sonconjuntos de individuos libres, con conciencia de la importancia de contribuir a la convivencia. Algunas de estas reglas de juego ya están inventadas: la división de trabajo que lleva a la especialización,la participación en el producto de la acción quese realice y el apego de la convivencia al derecho.

Nos ocupamosprimero, de nosotros y de nuestro bienestar. Eso es lo instintivo. Eso lo refleja el dicho de “primero mis dientes y después mis parientes”. Pensar en los demás, en el grupo, en el equipo, en la sociedad viene de la convicciónracional –en contraposición a lo instintivo- de que eso es indispensable para la supervivencia, para el éxito.Eso implica disposición a entregar, a dar, a cooperar. Es el valor solidaridad en acción. Cuando las cosas andan bien, esta disposición a participar, a construir, a arrimar el hombro, se dan con facilidad. Cuando las cosasandan mal, el desaliento, el “sálvese quien pueda” nos lleva a encogernos sobre nosotros mismos. Se hacen entonces frecuentes las quejas, los lamentos, los señalamientos de todo lo que anda mal, lo cual es parte del círculo vicioso que hace que las cosas empeoren. Cuando las cosas andan mal, la mejor actitud es la de buscar dónde arrimar el hombro, aunque un impulso natural puede conducirnos en la dirección de pensar que ya no hay nada que hacer.

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *