Dejar de ejercer dominio

Publicado en La Nación el 14 abril, 2003
Categoría: Artículos
Etiquetas: , , , , ,

Víctor Hugo, según unatraducción que creo es de Andrés Bello, nos dice en La oraciónpor todos: Ve a rezar hija mía, ya es la hora, del sosiego y del pensar profundo; cesó el trabajo agobiador y al mundo, la noche va a colgar su pabellón.El atardecer puede ser un llamado a la oración, al sosiego o al pensar profundo,o puede ser un llamado al “happy hour”. Para eso es la libertad. Pero para lo que no hay libertad es para que unas opciones tengan los resultados de otras. El pensar profundo produce los suyos, lo mismo que el “happy hour”.

Esta semana sigue señalada en nuestro calendario, como un espacio abierto, en espera de que lo llenemos, bien del trabajo habitual, bien de diversión y entonces nos vamos en estampida hacia las playas, o bien de algún tipo de contemplación y re-creación de nuestras fuerzas.

Leí, del Rabino Aryeh Kaplan, algo que me parece muy sabio. Dice que el mensaje que hay en el día de descanso que según el Génesis tomó Dios,es el de dejar de ejercer dominio sobre la naturaleza. Imagino a Dios muy atareado preparandotodos los elementos de la tabla periódica cada uno con una estructura atómica que luego permitiera armar todo lo quearmó. Luego lo imagino tomando con cuidado carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno y poniendo en marcha la vida, lo cual no terminamos de explicarnos. Finalmente y sin que nadie sepa todavía cómo, le insufla a una parte de esa materia viva,la capacidad de conocer y reflexionar. Y aparecimos los seres humanos. Dice Lewis Thomasen un libro cuyo título traduciría como “La medusa y el caracol” que cuando alguien logre explicar el misterio de cómo la proteína adquirió la posibilidad de pensar y de darse cuenta, de cómo apareció la neurona, él tomará todos sus ahorros y contratará uno de esos avioncitos publicitarios que van haciendo dibujos con chorros de humo, le entregará sus ahorros y le dirá “vaya, elévese, y haga signos de admiración hasta que se acaben mis ahorros”.

En comando de recursos, de técnicas, de conocimiento, nos sentimos y somos, de una cierta forma, creadores. Pero como me dijo alguna vez mi maestro y amigo Alberto Di Mare, es muy riesgosoolvidarnos de que somos criaturas. La conciencia de ser criatura nos impide sobredimensionarnos, nos impide incurrir en el malentendido de que podemos utilizar todo lo que podemos crear. Pensemos en las armas que ponen en peligro la vida en el planeta. Haberlas creado no nos da derecho a utilizarlas. A no ser que olvidemos nuestra naturaleza de criaturas. Pensemos en los estropicios ecológicos que le infligimos al ambiente. Como criaturas deberíamos ser muy sensibles a la necesidad de conservar el mundo en el cual vivimos. Si somos criaturas, hemos de vernos como parte de la naturaleza y no como sus dominadores, o no al menos como titulares del derecho de depredación.Así como un año de barbecho restauraba la fertilidad de las tierras antes de que los agroquímicos nos tentaran a olvidar que somos criaturas, una semana de sosiego podría tener un impacto fecundo en nuestra vida personal. Nuestra acción de todos los díasnos confirma nuestra capacidad de crear, nuestro dominio sobre la naturaleza. Renunciar por unos días a esa acción y a ese dominio, podrían descubrirnos facetas de la naturaleza e impensados rincones de nuestro interior. Estos descubrimientos podrían aumentar nuestra amistosidad con el ambiente, con los demás y con nosotros mismos. Contemplar las cosas dejándolas ser, podría ayudarnos a aprender a contemplar a las personas dejándolas ser.

Esta semana está llena de opciones: acción,pachanga,contemplación,suspensión del dominio sobre la naturaleza. La elección es de cada uno.

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *