Teletrabajo y flexitiempo

Publicado en La Nación el 17 marzo, 2003
Categoría: Artículos
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La forma como se realiza el trabajo hoy en día,lo somete a unas incomodidades que no son inherentes a él, sino a la forma como ha evolucionado. Una persona que trabaja a una hora en bus de su casa, tiene que invertir en el trabajo las 8 horas pagadas, más las dos horas de viaje. Si trabajara en su casa, podría no afeitarse – hermosear, componer, arreglar, según el diccionario- .No tendría que ponerse ropa de calle lo cual posiblemente la haría sentirse más cómoda, además de que su presupuesto lo agradecería. A nadie se le ocurriría usar corbata o tacones altos para trabajar en su casa.

En la mayor parte de las empresas el trabajo ha sido organizado siguiendo el modelo de la línea de montaje, aun en empresas que no tienen nada que ver con procesos industriales. Ud. va a una tienda a comprar un electrodoméstico y el vendedor hace una parte del trabajo, la señorita de crédito hace otra, el bodeguero otra diferente y el conserje quelleva el aparato al taxi hace otra. Luego es otra persona quien recibe los pagos mensuales y otra –ésta escogida por su voz de pocos amigos- la que nos recuerda la fecha en que había que pagar y que en mala hora nos saltamos.Esa forma de organización obliga a una presencia de todos todo el tiempo, aunque durante algunas de esas horas no se esté realizando un trabajo productivo. Supongo que en Amazon –esa conocida tiendaelectrónica- las personas que alistan pedidos podrían trabajar a cualquier hora sin que estuvieran atrasando el proceso, como sí ocurriría si el bodeguero de la tienda de electrodomésticos pretendiera trabajar de diez de la noche a dos de la mañana.

Eso nos pone en contacto con dos conceptos: teletrabajo y flexitiempo.Si una persona trabaja en una compañía de arquitectos y se le encarga diseñar una capilla para un hospital,no hay ninguna razón para que esa persona realice su investigación previa y empiece a formular sus bocetos, en instalaciones de la compañía. La imagino más bien invirtiendo tiempo en el hospital, haciendo encuestas u observaciones. La imagino sentándose en los pasillos a presenciar la congoja con la que se recibe un diagnóstico o la alegría que se experimenta con una mejoría. La imagino tratando de desentrañar los sentimientos de esperanza, de resignación, de dolor, y las múltiples formas en que los comportamientos reflejanla preguntapor qué. Luego la imagino intentando llevar todo eso al diseño, en el sitio en que se sienta más cómodo, en su casa, en la finca de campo de un amigo, o en una habitación de hotel. Y asistiendo solode vez en cuando a una reunión con otros compañeros arquitectos para que retroalimenten sus diseños.Teletrabajo es la posibilidad de hacer el trabajo a distancia y de enviarlo para que tu jefe lo ensamble con el trabajo de los demás, haciendo uso de medios electrónicos o no.

El flexitiempo es la posibilidad de que cada uno haga el trabajo a la hora en que le resulte más cómodo. No querrían ustedes ver este artículo si algún proceso inflexible me obligara a escribirlo a las dos de la tarde, en plena marea alcalina. En cambio lo escribo, antes de desayunar y con el desayuno como premio. En muchos hogares se ha hecho trabajo de maquila desde antes de que conociéramos el término. Dos o tres señoras trabajaban todo el día cosiendo ropa a destajo para una fábrica, organizando su tiempo con toda libertad. La meta no era trabajar tantas horas al día sino entregar tantos pantalones a la semana. Esa libertad les permitía reposo a la hora de las comidas, hacer su siesta, y dedicar atención concentrada a la hora de la novela, disfrutes todos que están vedados a quienes trabajan por ejemplo en un banco o en una oficina pública.

Ahí, de camino, se ve venir una revolución del trabajo la cual posiblemente conducirá nuestra productividad más por los caminos de la creaciónque por los caminos del número de operaciones por hora.

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