Habitantes sello verde

Publicado en La Nación el 6 mayo, 2002
Categoría: Convivencia
Etiquetas: , , , , ,

Alguien dijo una vez que la conciencia ecológica se había intensificado cuando se pudover la tierra , mediante fotografías o televisión captadas desde un cohete en viaje hacia la luna. Verla brillante, azul, tan bella,rotando en el espacio como un majestuoso trompo, nos daba un mensaje sobre nuestra interdependencia. Alguien podría pensar que lo que está ocurriendo en las selvas de Brasil,por lejano,es como si no estuviera ocurriendo. Pero ese pensamiento no se sostiene cuando se ve la tierradesde la luna, del tamaño de una rueda de carreta y se ve Río de Janeiro a unos diez centímetros de San José.

Se dice que las comunicaciones han hecho pequeño el mundo, lo cual es totalmente cierto. Desde el punto de vista de la información, el “recado” que antes tardaba dos horas en llegar, ahora tarda un segundo, lo cual implica que el mundo, se nos ha hecho siete mil veces más pequeño.

Por todas estas razones, la sensibilidad ecológica ha crecido tanto en los últimos años. No hay niño de escuela que no entienda por qué conviene no contaminar, qué le hacen algunos gases a la capa de ozono y cómo es de frágil el equilibrio de la naturaleza a juzgar por la velocidad con la que se estánextinguiendo algunas especies. En este sentido, los ecólogos son los nuevos misioneros, que llevan a los oídos endurecidos un mensaje realista que obliga a la solidaridad, no ya por bondad, sino porque todos saldremos perjudicados del descuido ecológico.

Las empresas, los grupos de trabajo, las organizaciones humanas no se pueden diseñar para que dependan de la disposición al amor de las personas. Más bien hay que explicitar las razones por las cuales conviene la cooperación aunque lo que salga de nuestros instintos en un determinado momento no sea tan constructivo. Sería funesto para un equipo de futbol que sus jugadores no co-operaran. No es señal de buena salud empresarial que las unidades de mercadeo y producción no trabajaran con una finalidad compartida. Para que el equipo gane el juego y para que la empresa tenga éxito han de aplicar una conciencia semejante a la conciencia ecológica: somos tan interdependientes, es tan delicado el equilibrio requerido para tener éxito, que podemos deteriorarnos y desaparecer ante las exigencias del medio, si no logramos trabajar armoniosamente . Este mensaje no es necesario que sea recibido con un corazón amoroso. Ojalá lo fuera. Basta con que sea recibido por un cerebro ilustrado. La solidaridad en este caso no provendría de la abundancia del corazón, sino del realismo y de la previsión que son funciones del conocimiento.

Las empresas, lo mismo que los grupos y las sociedades, viven en un medio que podría deteriorarse. Si el calentamiento global deteriorara dramáticamente el clima , no sobreviviremos a pesar del buen estado de nuestro organismo. Si el entorno nacional se deteriora por violencia, desigualdades irritantes, disturbios sociales, las empresas por más eficientes que sean, verán languidecer sus resultados. Hay entonces un mensaje de corte ecológico quedeberíamos darnos unos aotros. Nadie puede ignorar lo indispensable de una convivencia civilizada, ni nadie puede pretenderse inmune a ser perjudicado por una perturbación de esa convivencia. La buena experiencia de ser solidarios en los aspectos físicos del medio, podría llevarnos a velar también por sus aspectos económicos, éticos y morales. No contaminar es buena conducta ciudadana. Sin embargo no hay que olvidar que se puede contaminarfísicamente, tirando basura o utilizando productos perjudiciales para el ambiente.Pero también se puede contaminar el medio, con desesperanza, cinismo, irresponsabilidad, mal uso de los recursos, falta de esmero y corrupción. En materia política, económica, ética, y ecológica,todos estamos en el mismo barco.

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *