Hábitos para la acción

Publicado en La Nación el 13 noviembre, 2000
Categoría: Artículos
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El ejercicio de la jefatura, como el de la docencia o el de la paternidad, no son una cuestión sólo de técnicas. Hace varios años, los mejores programas de maestría de los Estados Unidos, dejaron de poner todo su énfasis en las así llamadas materias “duras”, tales como las finanzas, el mercadeo y la producción, porque a pesar de la indudable calidad que sus egresados tienen en esos campos, a la hora de hacerse cargo de sus puestos en las empresas, no daban resultados de tan alta calidad. Una comprobación semejante hace Goleman para profesionales en otros campos distintos al de la gerencia: no son los conocimientos el único ingrediente de la efectividad. Pero la verdad es que eso ya lo intuíamos desde antiguo, cuando se dada una y otra vez el caso de personas con mucho conocimiento y con grandes deficiencias para vivir su vida como cónyuges, como padres,como amigos. En las maestrías de negocios mencionadas más arriba, se ha considerado conveniente invertir tiempo en que los estudiantes logren desarrollar formas adecuadas para comunicarse y formas adecuadas para solucionar sus diferencias.A esto le podríamos denominar destrezas para la interacción, las cuales sumadas a los conocimientos son talentos necesarios pero no suficientes .

Cuando vemos accionar a una persona exitosa, nos damos cuenta de que los conocimientos y las destrezas de buena interacción no son suficientes. Observemos por ejemplo a quien toma una decisión. ¿ Por qué razón con la misma información y con las mismas destrezas para tomar la decisión dos personas toman decisiones de diferente efectividad ? Un elemento que hace la diferencia entre una decisión y otra es la prudencia . La prudencia está a medio camino entre la pusilanimidad y la audacia. La pusilanimidad es como la falta de presencia de ánimo, como el temor, como una cortedad del alma que no se entrega al desafío.En cambio la audacia roza con la insensatez, es cerrar los ojos a los posibles peligros y lanzarse de manera un poco irreflexiva a enfrentar el asunto con una determinada decisión.La prudencia es la ponderación, es la consideración del riesgo, es contar las tropas,inspeccionar el terreno y saber cómo es el enemigo, antes de entrar en combate.La prudencia, no es conocimiento ni es destreza. Es un hábito del comportamiento.

Muchas de las acciones que se emprende, no llevan a los resultados deseados por falta de perseverancia. Freír un huevo es una acción que se realiza de una sola vez en unos cuantos segundos. En cambio cultivar un campo es una acción que toma muchas acciones durante muchos días. Los siembros necesitan atención durante mucho tiempo. Para cultivar un campo,para ejecutar un programa de mercadeo o para desarrollar a los colaboradores, a los alumnos o a los hijos, es necesaria la perseverancia. Perseverar es aplicar el ánimo sin flaquear, de manera permanente. La perseverancia, no es conocimiento ni es destreza.

No todas las acciones son coser y cantar. Aparecen obstáculos, aparecen resultados no deseados, las cosas no se comportan como pensamos, y entonces el ánimo flaquea. Es cuando nos preguntamos a qué horas nos metimos en tal o cual empeño. La fortaleza es la capacidad de sostener la acción aunque los resultados sean desalentadores . Se dice que uno de losrasgos del carácter emprendedor es la fortaleza , que es como el poder reconstruirse después de un mal resultado. De nuevo, la fortaleza es un hábito, no es un conocimiento ni una técnica.

Seguramente por esto, en muchas escuelas y colegios se han emprendido con esperanza, esfuerzos para educar el carácter de los estudiantes, lo cual sin duda, sería también muy provechoso en las empresas .

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