Caridad y tecnología

Publicado en La Nación el 8 noviembre, 1999
Categoría: Artículos
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Dice Mc Clelland que nos motivamos ante los desafíos cuando éstos no son tan intensos como que de antemano nos hagan darnos por vencidos, ni tan sencillos como que no sintamos que haya mérito en alcanzarlos. O sea que nos motivan los retos razonables. Por otra parte, se sabe que cuando estamos haciendo algo, necesitamos tener información sobre cómo lo estamos haciendo . Nuestro próximo salto será más entusiasta si sabemos cuál fue la altura que logramos en el anterior. De ahí la importancia de una buena evaluación del desempeño.

La información sobre los resultados que estamos obteniendo está presente en múltiples actividades: el reloj del corredor le dice cuánto ha corrido, el conteo de las pulsaciones por minuto nos dice cuál ha sido el esfuerzo cardiovascular. Y hasta algunos aparatos sofisticados, nos dan información sobre cómo se modifica nuestro stress cuando aplicamos determinadas técnicas para lidiar con él .

Recientemente y a través de un reportaje que escribió Debbie Ponchner en este periódico (Suplemento Dominical del 3 de octubre anterior) se nos informó de un sistema de información que puede ser un anticipo de lo que el espíritu humano puede esperar de la tecnología moderna.En la dirección electrónica “ www.the hunger site.com “ hacemos contacto con una maravilla .

Primero vemos un mapa del mundo, uno de cuyos países se sombrea cada 3.6 segundos, en tétrico simbolismo de que con esa frecuencia muere una persona de hambre en el mundo.Si el visitante a la página le da OK a una determinada opción , se abre otra página en la cual se le informa que un pequeño grupo de empresas que son patrocinadoras,gracias a ese OK, entregarán ¼ de taza de cereales cada una al programa de alimentos de las Naciones Unidas, quien los distribuye a personas a cambio de realizar algún trabajo, a cambio de educarse, o de manera totalmente gratuita. El donante -el visitante a la página- no incurre en ningún costo. Todo el costo lo asumen las empresas patrocinadoras. Este programa está aportando unas cincuenta toneladas de alimento por semana, procedentes del OK que dan entrecien y doscientos mil donantes diarios.

Como sociedad, enfrentamos desafíos que descorazonan por su complejidad. Uno de ellos es la miseria en el mundo. El medio electrónico ofrece la oportunidad de donar. Ofrece también, mediante el parpadeante mapa del mundo, información sobre el reto. Da también a los donantes, información sobre el resultado agregado de todas las contribuciones individuales, con lo cual elimina el descorazonamiento que procede de que la persona individual siente que no vale la pena hacer un esfuerzo microscópico para tratar de resolver un reto descomunal. Por así decirlo, la información que llega al donante le hace visualizar el reto, no como el de enfrentarse a la miseria en el mundo, sino como el de donar unos cuantospuñados de cereales, lo cual recuerda el cuento aquél de que la forma de comerse un elefante es mordisco a mordisco. Y aquí surge otro elemento motivacional: somos capaces de logros importantes, si nos concretamos a ir haciendo un pequeñoesfuerzo cada día .

Como especie estamos cada vez más estrechamente interrelacionados. La pequeña ayuda que damos al compañero de trabajo tendrá unas consecuencias futuras beneficiosas para él y para el grupo. El pequeño esfuerzo por salirse de la rutina y atender excepcionalmente bien una necesidad del cliente, también tendrá una consecuencia futura . La calidad de las relaciones -la calidad de la vida- se mejora cuando contribuimos y se deteriora cuando sustraemos. Soñemos con un sistema de información que nos haga conscientes de lo que ocurre “río abajo” con cada una de nuestras acciones constructivas o destructivas. Que nos pudiera mostrar por ejemplo, lo que se lograría si fuéramos cada día un poco más productivos o actuáramos un poco más cortésmente.

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