Verdadero trabajo

Publicado en La Nación el 4 octubre, 1999
Categoría: Artículos
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Hace unos años Abraham Zaleznick, un psicólogo de la Universidad de Harvard escribió un libro cuyo título podríamos traducir por “Verdadero trabajo”. Si recuerdo bien,su mensaje es que la energía que dedicamos a reprimir los sentimientos negativos que el trabajo nos produce, la estamos sustrayendo del trabajo productivo. Dicho de otra manera, si encontráramos formas de no tener sentimientos negativos o de no tener que reprimirlos, tendríamos más energía disponible para realizar actividades productivas. Las actividades productivas, no sólamente consisten en aplicar fuerza y conocimiento a elevar la producción. También son actividades productivas estudiar, divertirse, compartir con otros, recrearse . Si consideramos que se nos trata injustamente y en el medio en el que trabajamos no se vale exteriorizar civilizadamente lo que siento, tendremos que gastar energías en reprimir el sentimiento o en evitar que se nos note .A eso se refiere el libro.

El trabajo es como un buen juego de algún deporte. No hay forma de no tener algunos encontronazos que nos dejan doloridos por un rato o por unos días. Eso es lo frecuente. Lo infrecuente es el trabajo en el cual, como dicen algunos “uno ni se despeina” para realizarlo. ¿Qué hacer con los encontronazos? En los deportes, se procesan, se olvidan mientras seguimos participando en el juego. En el trabajo también. Sólo que algunas veces se quedan guardados y en proceso de fermentación entre aquéllos que tienen la costumbre de coleccionar agravios. Entonces pueden manifestarse en usosno productivos de la energía. De entre ellos, tal vez el primer nivel es la “huelga de brazos caídos”, la cual consiste en trabajar al mínimo, no poner empeño en lo que hay que hacer, estar sólo de cuerpo presente. En orden de destructividad, aparecen otros comportamientos que el habla popular designa con expresiones muy sugestivas. Por ejemplo el “carbonear” que es buscar aliados para una causa personal no confesada o apenas insinuada. El resentimiento busca aliados y el “carboneo” es una forma de conseguirlos. En tiempos de cambio, el “carboneo” toma un disfraz muy singular: se convierte en argumentaciones largas y cuidadosas de por qué algo no es posible… cuando en realidad sí es posible .Escalando en nivel de malignidad, la etapa siguiente al “carboneo” es el “regar veneno”,término que creo proviene de las prácticas agrícolas del cultivo del banano, sólo que en este caso, no trata de controlar ninguna plaga sino de sabotear proyectos y personas.

Se denomina eficiencia, la transformación de insumos en trabajo. Un automóvil podría hacer el trabajo de llevarnos a una distancia de 8 Km con un litro de combustible. Otro automóvildel mismo tipo, también con un litro de gasolina podría llevarnos a 12 Km de distancia . Decimos entonces que el segundo auto es más eficiente que el primero. ¿ Qué le podría estar pasando al primero ? Podría tener problemas mecánicos que hicieran que parte de la energía contenida en el combustible tuviera que utilizarse para vencer la resistencia de partes mal ajustadas. Ellas serían la causa de que la energía que debe convertirse en movimiento, se gaste en fricción y acabe convirtiéndose en calentamiento. No existe la organización de fricción cero. No existe el trabajo en grupo libre de desacuerdos. No existe el grupo de armonía perfecta. Por eso intentar eliminar la fricción es un sueño imposible y a lo que habría que aspirar es a civilizar la fricción, a buscarle cauces seguros al conflicto, a lubricar los puntos de mayor probabilidad de desacuerdo.

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