De quién es la responsabilidad

Publicado en La Nación el 23 agosto, 1999
Categoría: Artículos
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Cuando tratamos de relaciones, vemos a las partes concretas pero tendemos a ignorar el vínculo que las conecta . Se dice que “Si uno no quiere, dos no pelean”. Y en inglés, que “Se necesitan dos para bailar un tango”. Pensemos por ejemplo en la relación médico-paciente . Para ciertas dolencias, el médico ya no es la autoridad todopoderosa que decidía y hacía todo lo que era necesario para el proceso de la restauración de la salud. Hoy el paciente tiene voz y tiene decisión para escoger dentro de las opciones viables, la que mejor se ajuste a sus particulares circunstancias. También tiene un papel activo en cuanto a las acciones a desarrollar para restaurar la salud. Ningún médico se comprometería a tener éxito en el manejo de un paciente cardíaco que no estuviera dispuesto a mantener un cuidadoso control sobre la ingesta de alimentosy a seguir un cuidadoso régimen de ejercicio físico . Han quedado atrás los días en que el médico consideraba al paciente como un objeto. Ahora la relación se ha enriquecido haciendo responsable al paciente de participar en la búsqueda de la salud. La restauración de la salud provendrá, no sólo del médico y mucho menos sólo de los fármacos, sino de las características de la relación entre el médico y el paciente.

Cuando nos preguntamos qué es lo que falla en una determinada unidad de trabajo, unos contestan, “ah, los jefes ”. Otros, “ah, los colaboradores”. En realidad el fenómeno involucra a los jefes,a los colaboradoresy a la relación que los vincula . Ningún jefe lo es sin una relación con los colaboradores. Ningún colaborador lo es sin relación con un jefe .

Cuando pensamos en mejorar el sistema educativo, pensamos en mejorar a los profesores, los programas, los recursos pero no pensamos en algo que sería dramáticamente impactante como sería cambiar la actitud de los estudiantes para que ellosasumieran una responsabilidad mayor en ese aprendizaje. El fenómeno del aprendizaje formal tiene al menos tres componentes: los estudiantes, los profesores y la relación que los vincula. Pero si nos olvidamos de esa relación, de esa conexión, y miramos sólo a profesores y a losestudiantes, podríamos terminar con una posición extrema simplificada en la imagen de un estudiante que viene a clase inspirado por este manifiesto de descompromiso: “! Ud. es el profesor, enséñeme ! ”El cual sería equivalente a si fuéramos al médico y le exigiéramos sanarnos sin nuestra colaboración . El paciente, en cambio está dispuesto a desempeñar responsablemente su papel en la relación . ¿ Lo está el estudiante ?¿ Lo está el colaborador con respecto a su jefe ?

Cuán fecundo sería darle un giro a ese enfoque de manera que el estudiante acudiera a clases diciéndose a sí mismo, “! Yo voya aprender a pesar de las deficiencias delprofesor ! ” . Y que los colaboradores asistieran a su trabajo diciéndose “ ! Yo soy responsable de mi desempeño, a pesar de los defectos del jefe ! “

¿ De quédepende que el colaborador esté entusiasmado para realizar su trabajo ? ¿ Que el paciente esté entusiasmado para contribuir a recuperarsu salud ? ¿ Que el estudiante esté entusiasmado para aprender ? En parte de la habilidad del profesor, del médico, del jefe, para comunicar entusiasmo, la cual es, una de las habilidades más valiosas de los líderes . Pero también y mucho más fundamentalmente, de los valores de la persona . Esos valores se removerán en el tanto cuestionemos la creencia de que quien tiene que sanarnos es el médico, quien tiene que enseñarnos es el profesor y quien tiene que motivarnos es el jefe .

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